Bilbao, emplazamiento de la refinería de Petróleos del Norte de España.-
1961
El interés suscitado por el
anuncio de la Refinería de Petróleos de la costa cantábrica, mueve a las
entidades que suscriben esta memoria a presentarla como aportación al tema y
como expresión de muchos intereses vizcaínos a los que por distintos títulos
representan.
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Vega y marismas de rio Barbadun, antes de la
instalación de la refinería
Imagen tomada de http://turrunteroelkartea.blogspot.com.es/
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No es un localismo egoísta el
que dicta estas páginas. En las esferas a que en especial van dirigidas, se
sabe que si las realizaciones industriáles vizcaínas no se quiebran nunca en
fronteras provinciales cuando implican inversiones totalmente propias, menos
vamos a pretender poner límites a nuestra medida en una empresa de indiscutible
proyección nacional. Por si esto no bastara para comprender el espíritu que nos
anima, a la cabeza de nuestro escrito se verá estampada la más rotunda
declaración de sometimiento al mayor provecho de la Nación y la línea de
pensamiento más estrechamente plegada a él.
Esta es la norma de nuestro
trabajo, que hemos querido aligerar de frases fáciles y poco comprometidas,
reduciéndolo a una argumentación rigurosa avalada por cifras hasta donde es
posible y sobre todo en aquellos puntos que resultan clave del problema; así
será fácil a los organismos que tienen poder decisorio en este asunto calibrar
cuanto decimos; es una actitud
más comprometida -esto nos obliga a reconocer desde ahora la posibilidad de
errores que quisiéramos ver corregidos- pero demuestra que nuestro propósito
no es ligero y efectista, sino
que tiende a procurar la más serena y meditada reflexión del tema.
Con independencia de las
razones comparativas expuestas en el cúrso de la presente Memoria y que conducen, por
el camino del mayor interes nacional, a la conclusión de ser Bilbao el
emplazamiento más adecuádo de la refinería proyectada, la relación tan
importante entre petróleo e industria
llevan al convencimiento de que Vizcaya necesita, en todo caso, una refinería.
No es que hayamos puesto en
primer plano las necesidades y conveniencias de la economía vizcaína -que a
nosotros nos toca exponer especialmente- sino que éstas vienen de modo muy
natural a ser un factor más a favor de la misma solución nacional. Sin esta,
coincidencia -que nos excusa de valorar muy exactamente nuestros intereses y de
contraponerlos a otros que ciertamente no vemos- no nos hubiéramos manifestado
para pedir, que la nueva refinería de petróleos se emplace junto al Puerto de Bilbao.
EXCMA.
DIPUTACION PROVINCIAL DE VIZCAYA
EXCMO.
AYUNTANUENTO DE BILBAO
CAMARA
OFICIAL DE COMERCIO, INDUSTRIA Y NA VEGACION
DE
BILBAO
CENTRO
INDUSTRIAL DE VIZCAYA
BANCO
DE BILBAO
BANCO
DE VIZCAYA
Conforme con la solicitud que
en este estudio se formula,
por considerarla de interés extraordinario para la industria de Vizcaya.
EL
GOBERNADOR CIVIL DE VIZCAYA
Bilbao,
Julio de 1961
1.- EL INTERES
NACIONAL, FACTOR UNICO PARA DECIDIR EL EMPLAZAMIENTO DE LA REFINERIA DEL NORTE
DE ESPAÑA
Aunque el interés nacional debe pesar
siempre al decidir las características de cualquier realización industrial de
alguna importancia, ocurre generalmente que no se pone expresamente sobre el
tapete pues se prefiere -precisamente en razón del mismo interés nacional, que
se juzga mejor servido a la larga en un régimen de libertad industrial- dejar
a la iniciativa privada la decisión sobre la mayor parte de los detalles de la
instalación que ella ha promovido.
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Plano
de la superficie a ocupar por la refinería.
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No es éste el caso de la Refinería de
Petróleos del Norte de España, pues todas las circunstancias que concurren en
él -el mediar un convenio. muy especial que ha sido fundamento de la autorización,
la participación del Estado en el 52 % de la empresa, el hecho de que el
comercio de petróleos esté totalmente controlado por el Estado a través de un
Monopolio, el mismo interés general que este comercio de petróleos tiene, y
hasta el carácter nacional de las entidades que participarán en la empresa-
hacen evidente que cuanto concierne a este caso debe resolverse expresamente
desde un punto de vista de interés de la Nación, y así lo manifiesta el propio
Decreto de autorización reservando al Ministerio de Industria la aprobación
del emplazamiento para esta refinería.
En función de este interés nacional -suma de
los del Estado, de los participantes en la empresa, de los de CAMPSA y de los
de los usuarios de productos petrolíferos- es como ha de decidirse el emplazamiento
de la refinería; sin poner en juego factores que deben ser ajenos a la
solución, tales como exenciones o aportaciones de cualquier entidad, que no
dejarán de ser dinero aportado por algún bolsillo español. Elegida con este
criterio la solución, siempre podrá el Estado -que en este caso tiene todos los
medios en su mano- repartir en justicia, entre los diversos interesados, los
beneficios que la solución óptima representa respecto de cualquier otra menos
buena.
Los términos del problema para encontrar
esta solución óptima son, citados de una manera exhaustiva a nuestro parecer,
los siguientes:
- Costo de
instalación de la refinería.
- Costo de
explotación de la misma.
- Costo de
distribución de los productos.
- Efectos de la
refinería en los usuarios de productos.
- Efectos de
política industrial que la refinería puede producir.
Los tres primeros se pueden reducir, con más
o menos dificultad y precisión, a cifras. Los dos restantes no, pero a la luz
de los números que se deduzcan para los anteriores, trataremos de valorarlos.
De
acuerdo con este planteamiento pasaremos en lo que sigue revista -de una manera
somera, porque otra cosa no es posible y tampoco necesaria- a diversos aspectos
de la instalación y explotación. A continuación hemos de estudiar la
distribución de productos, con mayor detenimiento, pues veremos que resulta
éste el punto fundamental para tomar una decisión.
Consideramos después la influencia que la
refinería puede tener en la industria de Bilbao y su zona. Más adelante
estudiamos el aspecto de política industrial que puede encerrar la refinería,
para terminar con un resumen que, reuniendo los cinco términos en que se
descompone el problema, nos lleve a una conclusión.
2.- LA
INSTALACION y LA EXPLOTACION
Dedicamos este apartado a analizar diversas
instalaciones que afectan a la refinería (puerto, emplazamiento, terreno,
oleoducto, etc.) y cuyo presupuesto puede quedar influido por el emplazamiento
que se elija. De ninguna manera pretendemos señalar valores exactos, entre
otras razones porque las soluciones concretas exigirán estudios hechos con
mejor conocimiento y más tiempo, y sobre todo porque no conocemos con la debida
exactitud los datos que corresponden a otros lugares distintos de Bilbao.
Nuestra pretensión se reduce a señalar las
ventajas e inconvenientes que se presentan, y en su caso el orden de
importancia de los respectivos presupuestos, para deducir de aquí, también en
cifras de orden, las diferencias que pueden aparecer según la localización.
Con la misma idea nos referiremos en
ocasiones a costos de explotación, siempre de una manera muy superficial pues
como hemos de ver las diferencias son en todo caso despreciables.
El
emplazamiento
El previsto en Bilbao se señala en el
adjunto PLANO Nº1, donde puede verse
que queda a una distancia de 20 km. de Bilbao y 10 de Baracaldo.
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PLANO Nº1
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Anotemos en primer lugar, porque es
importantísimo, que estos terrenos quedan dentro de una zona netamente
industrial, por lo que el emplazamiento de la refinería en ellos no produce
extorsión de ningún género; rodeados de montañas y lindando por el Sur con una
amplia zona minera, las emanaciones que puedan producirse no ocasionarán
molestias en núcleos importantes de población. Por el Norte terminan en
marismas, en la playa y en el mar, de modo que las evacuaciones pueden
conseguirse con la máxima facilidad.
Al Sur lindan con la carretera de Santander
a Bilbao en su actual trazado, y a continuación viene el poblado de El Crucero,
del Ayuntamiento de Musques, cuyo Municipio tiene 5.000 habitantes; esta
circunstancia convierte a los terrenos en ideales, pues sin dejar de ser
eminentemente industriales quedan en la proximidad de un pequeño núcleo de
población.
Hemos de insistir en la trascendencia del
carácter industrial de nuestro emplazamiento, pues sabemos que otros que se han
tomado en cuenta ofrecen en este aspecto características bien distintas, que si
pueden no tener importancia a la hora de realizar el estudio económico de la
refinería, la tienen extraordinaria si con humos, olores o evacuaciones se
causan molestias en zonas de turismo, recreo o pesca. Recordamos a este
propósito que en alguna de esas zonas se han visto frenados definitivamente
proyectos industriales importantes, por consideraciones de este tipo.
En cuanto a comunicaciones este
emplazamiento es excepcional, como puede verse en el Plano Nº 4. Sobre todo es
de extraordinaria importancia el que, dentro de los propios terrenos elegidos,
queda la Estación de San Julián de Musques, terminal de la línea de Triano
(Renfe), que a través de Olaveaga uniría la refinería con toda la red nacional.
Este ferrocarril de Triano, hoy electrificado, se construyó para atender el
movimiento de las minas de hierro de esta zona, y habiendo disminuido mucho la
actividad en éstas, queda hoy muy descargado de tráfico de manera que estaría
prácticamente a la disposición de la refinería. Aunque se trate de un proyecto
a plazo no definido, conviene decir que en los planes del «Gran Bilbao» se
prevé el unir en forma de lazo esta estación de San Julián con la de Santurce
en la línea de 'Bilbao a Portugalete, como puede apreciarse en el Plano Nº 4;
este enlace produciría una extraordinaria facilidad de movimiento en la
refinería.
Esta notable ventaja -por el ferrocarril de
Triano expediría directamente la refinería de Bilbao el 25 % de su producción-
no se da en ningún otro emplazamiento. Parece que en Santander sería necesario
construir 8 km. de línea férrea, cuyo presupuesto puede ser del orden de 30/35
millones de pesetas, y 1,5 km. al menos en otros lugares.
* * *
Las comunicaciones por carretera son en
Bilbao excelentes. Como decíamos, el terreno queda limitado por la general de
Bilbao a Santander en su trazado actual, y un proyecto que se realizará en
plazo breve (PLANO Nº4) mejora
todavía la posición pues los terrenos elegidos limitan precisamente con ese
trazado.
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PLANO Nº4
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El emplazamiento enlaza por carretera con el
puerto de Santurce por dos vías, que pueden verse en el PLANO Nº 4. Una interior, en parte la propia carretera general
Bilbao-Santander; otra exterior, próxima al mar y que sería casi exclusivamente
utilizada por la refinería pues hoy carece de tráfico. La distancia por
cualquiera de los dos trayectos es de 9 km.
Puede observarse en el Plano a que venimos
refiriéndonos, que los terrenos quedan circunvalados por estas carreteras y
otra secundaria.
El
puerto
El PLANO
Nº2 es una reproducción del que trazó en 1902 el ingeniero constructor del
puerto de Bilbao, D. Evaristo de Churruca. En él puede verse que en una amplia
zona del puerto exterior próxima al rompeolas, que es la indicada para recibir
petroleros, el calado resulta, en una extensión suficiente, superior a 12 y 13
metros respecto a la baja mar equinoccial. Además se sabe por trabajos de la
época de la construcción, que la roca está a no menos de 2 metros por debajo de
aquella cota, y efectivamente, el rompeolas está cimentado a 15 metros de la
bajamar equinoccial. El puerto de Bilbao tiene, por tanto, calado claramente
suficiente para la entrada de buques petroleros de hasta 40.000 Tm., cuyo
calado oscila entre 10,8 y 11,5 metros, y sobre el cual basta un margen de
seguridad de medio metro, máxime teniendo en cuenta que los fondos son de fango.
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PLANO Nº2
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Los calados actuales del puerto de Bilbao
son un poco inferiores a los que aparecen en el Plano de Churruca, pues
naturalmente a lo largo de 60 años se han ido depositando fangos. Un cálculo
hecho recientemente, basado en sondeos también recientes, indica que para
restituir al puerto los calados que tenía en 1902 sería necesario dragar en
fango 1.300.000 m3, que al precio, bien conocido, de 25 pesetas el metro
cúbico, representa para este trabajo un costo de 32.500.000 pesetas. Evidentemente
esta operación no debe computarse como un costo más de la instalación de la
refinería, pues es una labor normal y necesaria en el puerto, que sin duda se
haría con cargo a los fondos de donde habitualmente se nutren los trabajos que
en él se hacen.
Fuera de duda, como vemos, las posibilidades
del puerto de Bilbao en cuanto a calado, queda por analizar brevemente la
forma en que se haría la descarga del crudo con buques de 40.000 toneladas. No
es éste lugar para decidir de una manera tajante este punto, pero sí cabe decir
que hay varias soluciones y todas buenas.
Si se quiere hacer totalmente cómoda la
operación de descarga atracando a muelle, cabe mejorar las posibilidades que
ofrece el actual de petroleros sustituyéndolo por otro, paralelo a él y más
separado del muelle Reina Victoria, que tenga una longitud de 300 metros al
menos. Es una obra que carece de dificultades, y no sería sino una parte del
plan general de ampliación del Puerto de Bilbao a que en seguida nos hemos de
referir; su presupuesto es del orden de 100 millones de pesetas.
Otra solución, perfectamente viable,
plenamente experimentada y ya muy extendida en diversos lugares, es la
colocación en el puerto exterior de una boya especial de descarga, por ejemplo
del sistema IMODCO, a la cual el petrolero amarra de popa quedando normalmente
anclado en proa y así inmovilizado; aunque con la posibilidad de, en
circunstancias excepcionales de viento, soltar el anclaje de proa para ponerse
en la dirección del viento y reducir su efecto. Es una solución perfectamente
estudiada y aplicada en muchos otros lugares; creemos que la propia sociedad
“Ohio” utiliza ésta u otra similar en Sirte, además en mar abierta. Hay que
decir que las ocasiones en que convendría dejar el buque a la gira (ocupando
alguna extensión del puerto), serían excepcionales: aquellas en que coincidiera
la presencia en puerto de un gran petrolero (40 días al año como máximo) con un
fuerte temporal (15 días al año en Bilbao), es decir una o dos veces por año;
días éstos de muy poco tráfico en el puerto exterior, de manera que este modo
de operar no crea ningún inconveniente, según opinión de los técnicos. Una boya
IMODCO adecuada para buques de 40.000 Tm. tiene un diámetro de 10 metros y su
presupuesto, incluyendo todas las instalaciones de señalización, seguridad,
etc., es de 15 millones de pesetas; la capacidad de descarga a través de esta
boya sería de 1.500 toneladas por hora, perfectamente suficiente.
Como queremos exponer soluciones
eminentemente realistas y a plazo corto, hemos dejado para el final el hablar
del proyecto de ampliación que se ha estudiado en el puerto de Bilbao y que se
representa en el PLANO Nº3. Con la
realización de este proyecto, o sólo de una parte, las posibilidades de nuestro
puerto aumentarían de modo extraordinario.
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PLANO
Nº3 |
En resumen, el puerto de Bilbao es
perfectamente apto para recibir petroleros de 40.000 Tm.; y, por tanto, desde este punto de vista no se
puede hacer ninguna objeción a Bilbao como emplazamiento de la refinería. Se
ha escrito que la proyectada en Puertollano se surtirá de crudo desde el
puerto de Málaga que, según esa información, no es capaz de momento para dar
entrada a buques de más de 10.000 toneladas.
De las inversiones a hacer en el puerto de
Bilbao, por cierto nada impresionantes, sólo ha de imputarse a la refinería el
costo de la boya -15 millones de pesetas- supuesto que se adopte esta solución.
Las restantes (suponemos que en otros puertos algunas serán también precisas)
son normales y necesarias para el desarrollo de un puerto tan importante como
el de Bilbao. Tal vez no ocurre otro tanto con la cuantiosa suma que sería
preciso gastar en Santander, expresamente destinada para recibir a petroleros,
y que según nuestras noticias proporcionaría un calado de tan sólo 11 metros y
entrada a buques de 28.000 toneladas
como máximo.
Hemos de terminar diciendo, para eliminar
confusiones muy frecuentes, que el gran tráfico comercial del puerto de Bilbao
tiene lugar en los muelles de su Ría, de manera que el puerto exterior queda
muy descargado de movimiento y ningún inconveniente hay en incrementarlo con
el tráfico petrolero.
El
oleoducto
El oleoducto que uniría el puerto de
Santurce con la refinería es susceptible de realizarse según distintos trazados
cuyo análisis detallado corresponde a otro momento; pero probablemente el más
aconsejable es aproximadamente alguno de los dos que se representan en el PLANO Nº 4. Nos fijamos preferentemente
en el que tiene una longitud total de 6.200 metros, de los cuales 2.420 en tres galerías de 850,
470 Y 1.100 metros.
Las tuberías necesarias -también distintas
según la disposición y volumen del campo de tanques, la velocidad de descarga
que se desee y otras circunstancias- parece que pueden ser éstas:
-Tubería de
12" para descarga de crudo.
-Tubería de 8"
para retorno de gasolinas.
-Tubería de 8"
para retorno de petróleo.
-Tubería de 8” para
retorno de gas-oíl.
-Tubería de 10"
para retorno de fuel-oíl.
Un avance de presupuesto de tal oleoducto
-prescindiendo del campo de tanques, instalación de bombas, etc., en todo lo
cual no puede haber diferencias importantes de una a otra localización- puede
ser de este orden:
2,5 km. de galería
de 2 X 2,50 m. de sección a 4.000 pesetas m.l. ..................... 10,0
mill.
6,2 km. de tubería
de 12" a 1.620 ptas. m. 1. ……………………………………………………….. 10,0 mill.
18,6 km. de tubería
de 8" a 1.000 ptas. m. 1. ……………………………………………………….. 18,6 mill.
6,2 km. de tubería de 10" a 1.320 ptas.
m. 1. ………………………………………………………. 8,2 mill.
--------------
46,8 mill.
No pretendemos que esta cifra de 47 millones
sea la realidad del costo, que por todas aquellas variantes que quedan por
estudiar, podría alterarse bastante. Pero sí creemos que sobre un costo de
oleoducto de 50, 60 ó 70 millones de pesetas, la posible economía en otro
emplazamiento tiene un límite muy moderado. Hay alguno en el cual si la
longitud es de 5 km., ha de atravesar una zona de población, por lo que
imaginamos que el costo tiene que ser más elevado; y si se ha pensado en otro
trazado, no será más corto. En definitiva de haber alguna fórmula de oleoducto
más económica que en Bilbao, lo cual es muy dudoso, no parece posible que el
ahorro sea superior a 5, o si se quiere 10 millones de pesetas.
El costo anual de transporte por el oleoducto
no es una cifra importante:
400 Kw
X 900 horas al año = 360.000 kWh/año, para transporte de crudo.
Considerando que retorna por el oleoducto la
mitad de la producción (en Bilbao sería menos, y en Coruña mucho más) se consumirían
al año 540.000 kWh, cuyo valor es del orden de 350.000 pesetas. Está claro que
sobre esta cantidad las diferencias en uno u otro punto no pueden ser muy
importantes, pero creemos que serían a favor de Bilbao pues, por ejemplo, el
desnivel en Coruña no es despreciable (86 m.), y el volumen de retorno en
Bilbao sería la mitad que en cualquier otro puerto.
El
campo de tanques
Aunque no sabemos que se haya decidido -para el caso de emplazar
la refinería en Bilbao- la disposición del campo de tanques de crudo, el cual
puede tener varias soluciones de localización (por ejemplo al Oeste del monte
Serantes) que influirían igualmente en las características del oleoducto y en
las de la estación de bombeo, los técnicos de “Ohio” han manifestado la
necesidad de disponer de una superficie de 750 X 100 m. para emplazar este
campo junto a la carretera que va de Santurce a Ciérvana, como se indica en el PLANO Nº4.
Podemos decir que esta superficie se podría
conseguir sin dificultad y sin que quedara sometida a ninguna servidumbre ni
limitación de empleo, pues la entidad «Gran Bilbao» la tiene clasificada como
“Zona de reserva portuaria”.
En cambio parece que en alguna otra
localidad el campo de tanques se situaría en terrenos ganados al mar a un
precio altísimo, cuyo costo debe indiscutiblemente considerarse como carga de
la refinería aun cuando por tomarlos en arriendo o con cualquier otra fórmula,
no figurasen en el presupuesto de instalación.
El
terreno
En el PLANO
Nº5 aparecen los terrenos previstos para el emplazamiento. Una zona
completamente horizontal ocupa una extensión de 51 Ha. y fue adquirida ya hace
algún tiempo precisamente para establecer una refinería; otras partes llanas y
a media ladera suave (129 Ha. aproximadamente), se pueden adquirir inmediatamente;
sin dificultad es posible conseguir más superficie hasta rebasar muy ampliamente
las 200 Ha.
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PLANO Nº5
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Puesto que la extensión necesaria se ha
fijado, previendo ampliaciones, en 125 Ha. -probablemente con gran holgura,
pues CEPSA, en Tenerife, con 3.600.000 tons. de capacidad de tratamiento ocupa,
según creemos, 70 Ha. y tiene 15 en reserva- la superficie de que se dispone es
suficiente con creces; aun contando con que la Petroquímica de “Dow-Unquinesa”,
que ha de establecerse en esta misma zona, necesita 50 Ha. pensando en
ampliaciones.
Algunas partes bajas del terreno requieren
una preparación para conseguir su saneamiento, pues ahora quedan
artificialmente encajonadas entre la carretera y la falda del monte y carecen
de evacuación del agua de lluvia que las encharca. La total solución se
consigue con la limpieza y encauzamiento del arroyo “Cotorrio” (cegado ahora
por aportaciones de polvo de mineral de muchos años atrás) cuyas obras tienen
un presupuesto del orden de 12 millones de pesetas; y con el relleno de las
partes más bajas en una altura que, como término medio en las zonas que lo
necesitan, no será superior a un metro.
En cuanto a la naturaleza del terreno para
cimentar, se han hecho dos series de sondeos; la primera previa a la
adquisición, y la segunda, más detallada, ha sido llevada a cabo por la empresa
especialista KRONSA. A continuación damos en el Cuadro 1 los resultados obtenidos,
señalándose en el PLANO Nº5 los
puntos correspondientes. Hay que destacar que los sondeos se han llevado a
cabo en las zonas más bajas y de características peores, según en el mismo plano
puede apreciarse, pues hay otras importantes extensiones más elevadas donde el
terreno será absolutamente bueno. Puede verse en la hoja de resultados que en
toda la superficie es posible cimentar en condiciones que hoy no pueden
considerarse anormales. Sobre terrenos de características muy inferiores está
construida toda la importantísima industria situada en la Ría de Bilbao: “Altos
Hornos de Vizcaya”, “Constructora Naval”, “Babcock & Wilcox”, “DowUnquinesa”,
etc., sin que nunca se haya tenido el menor reparo en establecer allí estas
industrias ni en continuar también allí mismo sus ampliaciones.
Todas estas observaciones a nuestro terreno
desaparecen si se considera el precio de adquisición, que naturalmente y como
ocurre siempre, es función de esas mismas características. La importante
superficie ya comprada ha resultado a un precio inferior a 2,50 pesetas/p2, y
puede decirse que el precio medio de la total extensión no excederá de las 4 ptas./p2.
Partiendo de esta cifra cabe determinar aproximadamente el precio de los
terrenos transformados imaginariamente en otros de características óptimas, y
esto se consigue sumando a las 4 pesetas del precio de compra el importe de
encauzamiento del arroyo «Cotorrio», el del relleno y el sobrecosto de las
cimentaciones.
Los 12 millones de pesetas del primer
concepto, referidos a 175 Ha. (Refinería y Dow-Unquinesa) representan una carga
de 0,54 ptas./p2. Calculado el relleno a un costo de 28 ptas./m3 (probablemente
sería inferior, dada la gran extensión y la posibilidad de aprovechar el
movimiento de tierras de zonas más altas), repercute en 2 ptas./p2; pero como
evidentemente no todo el terreno necesita rellanarse porque hay zonas elevadas,
porque los edificios podrían construirse con sótanos utilizables, y porque la
superficie no empleada en la primera fase se puede ir elevando paulatinamente
con aportaciones que nunca faltan, es muy suficiente contar con un costo de
relleno de 1 pta./p2.
Más difícil es estimar el sobrecosto de las
cimentaciones, pues desconocemos el detalle de las construcciones a realizar,
aunque sabemos por ejemplo que los tanques producen cargas del orden de 1 a 1,5 kgs/cm2 y que una instalación de
Platforming pesa 2.000 toneladas y afecta a una superficie de 2.800 m2 produciendo por tanto una carga
específica de 0,07 kgs/cm2, que es extraordinariamente baja. Con todo esto, y
conociendo que en una refinería puede ser normal ocupar un 15 % de la
superficie con instalaciones de producción, un 35 % con tanques, y el 50 %
restante con patios, calles y zonas de seguridad; teniendo en cuenta también
que hay zonas de terreno absolutamente bueno en las que se podrían localizar
las instalaciones de más carga, hemos estimado que el sobrecosto de las
cimentaciones se cubriría con 20 millones de pesetas. Cantidad ampliamente
suficiente pues en una refinería cuya inversión es del orden de 1.000 millones
de pesetas, las edificaciones no representarán probablemente más de 200
millones de pesetas, para cuyo total 20 millones, que es el 10 %, dan mucho de
sí. Repartidos estos 20 millones sobre 100 hectáreas nada más, la repercusión
sobre 1 pie cuadrado de terreno no llega a 1,50 pesetas.
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El
Puerto Exterior. Se distingue la Factoría de CAMPSA en Santurce, ahora en
ampliación.
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Sumando a las 4 pesetas del precio de compra
estos tres conceptos, llegamos a un precio virtual para el terreno, supuesto
ya de condiciones óptimas, inferior a 7 ptas./p2, o a 96 ptas./m2. Precio
francamente aceptable, que dudamos pueda mejorarse en otros emplazamientos.
Tenemos la convicción de haber exagerado
todos nuestros cálculos pues:
-Estamos comparando con un terreno ideal,
cuando parece que en otros lugares también hacen falta movimientos de tierra
importantes.
-Según nuestra idea, en la primera etapa de
la refinería, y aun en la segunda y tercera, no se emplearían más de 90 Ha.
tomadas (aproximadamente) 50 en la zona Este de la parte llana, y 40 en la más
elevada al SE de la extensión considerada. Estas últimas son de terreno bueno y
se situarían en ellas los tanques, más pesados, sin gasto suplementario en
cimentaciones. Las primeras, de terreno peor (aunque sólo en parte),
albergarían las instalaciones de fabricación, que por ser muy ligeras se
cimentarían con un sobrecosto despreciable.
CUADRO 1
Serie
1ª
I. 8,50 a 11m.-Arena con poco fango.
11 a 16 m. (fin sondeo).- Arena
fina sin fango, apta para cimentar.
II.
4,50 a 14 m. (fin sondeo).- Arena fina gris sin fango, apta para cimentar.
III. 5,50 a 6,50 m.-Arcilla dura, apta
para cimentar.
6,50 a 7,50 m.- Cayuela
blanda.
7,50 a 8 m. (fin sondeo).- Cayuela
dura.
IV. 4,50 a 5,50 m.- Arcilla dura,
apta para cimentar.
5,50 a 6,50 m.-Cayuela
blanda.
6,50 a 7 m.(fin).-Cayuela
dura.
V. 12 a 15 m.- Arcilla dura,
apta para cimentar.
15 a 15,5 m. (fin).- Cayuela blanda.
VI. 11, 50 a 15 m.- Arcilla amarilla
dura, apta para cimentar.
15 m. (fin).-Cayuela.
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Resumen del resultado
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Serie 2ª
I-S 0,80 a
4,85.-Arcilla
4,85 a 6,85.- Limos
arcillosos.
6,85 a 7,05.- Arenas duras.
7,09 a 9.- Arenas.
9 a 9,40 (fin).
-Arcillas limosas.
2-S 0 a 5,10.- Limos
arcillosos.
5,10 a 10,80.- Limos
arcillosos alternando con arenas limosas.
10,80 a 15,10.- Arenas
limosas.
15,10 a 16,40.- Arcillas con
cayuela.
16,40 a 18,70 (fin).- Cayuela.
3-S 0 a 4,40.- Arcillas.
4,40 a 11,40.- Limos
arcillosos.
11,40 a 12,05.- Arenas
limosas.
12,05 a 15.- Arenas limosas
grises.
15 a 16,20.- Arcillas
limosas.
16,20 a 19,60.- Arcillas
con margas arcillosas.
19,60 a 21,25 (fin).- Cayuela.
4-S 0 a 7,80.- Arcillas.
7,80 a 11,10.- Arenas limosas grises.
11,10 a 12.- Arcillas limosas.
12 a 18,20.- Arenas.
18,20 a 20,40 (fin).- Cayuela.
5-S 0 a 7,70.- Arcillas.
7,70 a 11,15.-Árenas
limosas grises.
11,15 a 12.- Arcillas limosas.
12 a 20.- Arenas
y arenas limosas.
20 a 21 (fin).- Margas arcillosas.
_________________________________________________________________________________
El agua
El agua necesaria para refrigeración sería,
como seguramente en otros emplazamientos, tomada del mar. La solución podría
ser la dibujada en el PLANO Nº4, con
una longitud de 2,5 km. probablemente no hay diferencias sensibles con las
soluciones de otros lugares.
La necesidad de agua dulce se ha estimado en
15 litros/segundo para la capacidad primitiva, y en un total de 50
litros/segundo en previsión de ampliaciones. De este caudal se dispone con
seguridad plena y en exceso, mediante una toma sobre el río Mayor o Goritza a
10,4 km. del emplazamiento de la refinería, en el lugar que se señala en el PLANO Nº1. “Dow-Unquinesa” ha
solicitado la concesión de 200 litros/segundo redactando el oportuno proyecto,
con una presa de 24 metros de altura, afectando a una cuenca de 28 km2, y que
proporciona un embalse de 1.750.000 m3 útiles, los cuales aseguran ampliamente
un caudal permanente de 200 litros/segundo; después de presentado el proyecto
se ha cumplido ya el plazo que se concede para impugnar o mejorar la solicitud.
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Vista del emplazamiento desde San Juan de Somorrostro. |
Las necesidades de “Dow-Unquinesa” para su
primera etapa se estiman en 80 litros/segundo y aún cuando para futuras
ampliaciones desearía contar con un caudal de 200 litros/segundo, está de
acuerdo en ceder a la refinería su necesidad actual y las futuras hasta 50
litros/seg. al menos, pero tampoco hay ninguna dificultad en aumentar el caudal
de la toma mediante un ligero recrecimiento de presa sobre lo proyectado, hasta
conseguir 250 litros/segundo y aún más.
El presupuesto de esta traída de agua es de
25 millones de pesetas, que naturalmente sería compartido entre “Dow-Unquinesa”
y la Refinería en la forma que se decidiera, siendo, por tanto, el costo para
la segunda entidad solamente una fracción de aquella cifra, por ejemplo 6
millones de pesetas.
Parece ser que en Coruña la toma de agua se
haría a 7 km. del emplazamiento, y en Santander a 5 km., sin que conozcamos los
caudales posibles en uno u otro lugar. La mayor distancia de la traída de
Bilbao se compensa ampliamente, a efectos de costo, por participar “Dow-Unquinesa”
en el presupuesto.
La
energía eléctrica
La potencia instalada en la refinería se ha
estimado en 4.000 k W; teniendo en cuenta que parte de las instalaciones
funcionarán permanentemente, pero otras muy importantes como bombas, etc., tendrán
una utilización bastante baja, puede calcularse que el consumo de energía
estará entre 10 y 12 millones de kWh. al año. En el mercado eléctrico de la
zona, este consumo resulta modestísimo pues la red de alimentación está prevista
para la gran industria con consumos de mucha mayor importancia.
La alimentación a la refinería se haría,
como en otros servicios, conjuntamente con “Dow Unquinesa”, que ha solicitado
ya de “Iberduero” suministro para 8.000 kVA
instalados. De la línea a 138 kV de doble circuito que parte de la subestación
de Alonsótegui para suministrar en Galindo a “Babcok & Wilcox”, una derivación
de longitud aproximada de 8 km. serviría a la refinería y a la petroquímica,
construyéndose para ambas una subestación conjunta de la que saldría la
alimentación a cada factoría en líneas de 30 kV.
El
coste de este ramal a 138 kV sería, para doble circuito, de 5,6 millones de
pesetas, de los cuales correspondería a la refinería un tercio. La subestación
de transformación es un problema común, cualquiera que sea el lugar de
emplazamiento de la refinería, pero el hecho de tenerla en comunidad con “Dow
Unquinesa” reportaría una importante ventaja económica.
Desde el punto de vista de seguridad de
suministro, hemos de señalar que la sub estación de “Iberduero” en Alonsótegui
es una de las más importantes de España, ligada a la red nacional con línea de
220 kV, a la Central Térmica de Burceña con 2 líneas de 138 kV, a la
subestación de Basauri con 2 líneas de 138 kV, estando esta subestación a su
vez ligada a la red nacional de 220 kV. La seguridad de suministro, por lo
tanto, es máxima e inmejorable en comparación con cualquier otro emplazamiento
en el Norte de España.
La
Instalación petrolífera en el puerto
Bilbao presenta sobre cualquier otro puerto
del Cantábrico una notable ventaja para realizar el tráfico de cabotaje,
gracias a que es el único puerto de España que tiene dársena petrolífera y ya
perfectamente preparada para barcos de hasta 15.000 Toneladas.
Las instalaciones que CAMPSA tiene en el
puerto de Bilbao (almacenamiento, transvase, calefacción y demás tratamientos
de los productos), repartidas en sus dos factorías de Santurce (actualmente en
curso de ampliación) y Zorroza, son notablemente más completas e importantes
que cualquier otra del Norte de España.
Se ha estimado que por este concepto el
establecimiento de la refinería en Bilbao supondría un ahorro de más de 100
millones de pesetas respecto de cualquier otra localización.
El
auxilio de la industria vizcaína a la refinería
Supone una ventaja seguramente digna de
tenerse en cuenta la asistencia que la refinería podría recibir en el período
de su construcción de la importante industria vizcaína situada en apretado
núcleo a 10 ó 15 km. del emplazamiento. Industria completísima, dispuesta a
suministrar todo tipo de elementos como estructuras metálicas, tanques,
tuberías, y aparatos y productos de todo género. No será despreciable el apoyo
de las magníficas instalaciones del puerto de Bilbao, que cuenta, por ejemplo,
con grúa flotante de 100 toneladas.
Estas mismas ventajas continuarán en las
etapas de la explotación, cuando la refinería precise reparaciones en su
equipo, en vagones-cisterna, etc., que nuestra industria pesada puede atender.
La zona de Bilbao puede proporcionar en uno
y otro período mano de obra preparada, en todas las escalas.
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Vista
del emplazamiento desde Pucheta.
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Resumen
de las diferencias en la instalación
Dejando de lado las ventajas, difíciles de
valorar, que reúne Bilbao por el carácter netamente industrial del
emplazamiento que ofrece y por la colaboración que su importante industria
puede aportar a la refinería, conviene resumir las diferencias de presupuesto
que en los puntos anteriores hemos citado para llegar a una cifra más o menos
aproximada que represente la separación en costo de instalación que pueda haber
entre Bilbao y cualquier otro lugar:
- En acondicionamiento de Puerto puede
contarse en contra de Bilbao, en comparación con un emplazamiento ideal, los 15
millones de pesetas que costaría, la boya de descarga si se decide colocarla.
Otros trabajos a realizar (dragado, y en su caso construcción de un nuevo
muelle) entran dentro del normal desarrollo del puerto tal y como está
proyectado, y no deben considerarse como carga de la refinería; no ocurre lo
mismo probablemente con las obras importantísimas que habría que realizar en
algún. otro puerto.
- En
oleoducto lo probable es que la solución más económica sea la de Bilbao, pero
de cualquier manera en otro emplazamiento no se encontraría nunca una economía
superior a los 5 ó 10 millones de pesetas.
- Los terrenos, incluyendo en su precio los
trabajos para equipararlos a otros de características óptimas, son, casi con
seguridad, más baratos en Bilbao que en cualquier otro lugar; pero también
cualquier error que hubiéramos sufrido en nuestras estimaciones se cubriría
con una cantidad del orden de 10 millones de pesetas.
- Igualmente la traída de agua dulce para
la refinería debe resultar más barata que en otra parte; pero otra vez apuraremos
la previsión estimando un mayor costo de 5 millones de pesetas para Bilbao, que
sólo ocurriría si en algún lugar se tuviera a costo cero.
Como todas las cifras que acabamos de
indicar son valores extremos y es absolutamente improbable que en la realidad
todos esos máximos se presenten, y que coincidan además en un mismo emplazamiento
en competencia con Bilbao, nos parece muy razonable pensar que la reunión de
todos ellos arroje en el peor de los casos una diferencia en contra de Bilbao
de 25 millones de pesetas.
Frente a esto están las realidades, a favor
de Bilbao, de una economía en la construcción de ferrocarril que puede oscilar
entre 10 y 40 millones de pesetas según el emplazamiento en competencia; y de
otra cifrada en más de 100 millones de pesetas por ahorro en instalaciones
petrolíferas portuarias. Seguramente, también menor costo de línea eléctrica y
subestación de transformación.
En resumen, puede decirse que la construcción
de la refinería en Bilbao será más económica, respecto a cualquier otro emplazamiento,
en 90 millones de pesetas como mínimo; tal vez en 150 millones y aún en más,
pues en el curso de los cálculos hemos acumulado los supuestos más
desfavorables para Bilbao.
Cuando al final de nuestro estudio reunamos
esta economía con la que vamos a deducir derivada de la distribución de
productos, consideraremos como ahorro
por instalación en Bilbao la cifra redonda de 100 millones de pesetas.
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Vista del emplazamiento desde Cardedo.
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3.- LA
DISTRIBUCION DE PRODUCTOS DE LA REFINERIA
Sin duda el costo de distribución de los
productos de la refinería ha de ser decisivo para elegir emplazamiento. Por
esto, y aun cuando resulta evidente la ventaja de Bilbao desde este punto de
vista, hemos querido analizarlo con mayor detalle.
Para ello consideramos toda la zona del
Norte de España (son 21 provincias) cuyo suministro quedaría afectado por el
emplazamiento de esta refinería en cualquiera de los puertos del Cantábrico, y
analizamos sucesivamente la distribución que se haría suponiendo la refinería
localizada en Bilbao, en Santander o en Coruña, punto este último que
evidentemente representa bien cualquier otra solución dentro de Galicia. Para
cada uno de estos tres supuestos estudiamos la distribución en toda la zona
con las siguientes bases:
1°- Partiendo (CUADRO 2) de los consumos de diversos productos habidos en cada
provincia en 1960 (año por cierto de consumos relativamente bajos, especialmente
en la zona de Bilbao), estimamos los que pueden presentarse en 1965, que será
probablemente el primer año en que la refinería funcione a lo largo de todo el
ejercicio. Para esto, incrementamos los consumos de 1960 en cada producto y
provincia en un 50 %, que corresponde a un incremento anual acumulativo del 8
%. Sabemos que este coeficiente de incremento (que nos parece muy razonable,
pues en años anteriores se ha rebasado con amplitud), no se presentará
uniformemente en todos los productos sino que con toda probabilidad será mucho
más alto en fuel-oíl que en gasolinas, pero esta inexactitud conocida perjudica
a Bilbao, pues es en la distribución de productos pesados donde aparecen
diferencias de costo entre uno y otro emplazamiento. Sabemos también que el
crecimiento no será uniforme en todo el Norte de la Península, y el no tenerlo
en cuenta viene otra vez a perjudicar a Bilbao, ya que es evidente que el
incremento ha de ser mucho más rápido en nuestra zona, donde los productos
tienen una utilización industrial por cierto hoy sometida a restricciones, que
en la gallega, sin restricciones apenas y con empleo en pesca y otros usos de
desarrollo más lento; por de pronto el incremento entre 1950 y 1960 fue en
nuestra zona del 232 %, mientras que en el Noroeste el 218 %.
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CUADRO 2
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2º- Suponemos
que la refinería va a producir, según se dice en el escrito que se presentó
para solicitar la autorización,
Gasolinas
……………………………….. 25,0 %
Nafta
……………………………………… 6,6 %
Keroseno y
Diesel-oíl ……………. 20,1 %
Fuel-oíl
………………………………….. 45,4 %
Gases,
residuos y pérdidas ….. 2,9 %
3º- Como no disponemos de cifras de
consumo siguiendo la clasificación de productos que se hace en el punto
anterior, hemos hecho la siguiente asimilación:
Clasificación
CAMPSA Clasificación
REFINERIA
Gasolinas
de todo tipo excepto «Aviación»
Gasolinas
Gas-oíl y
Petróleos
Keroseno y Diesel-oíl Fuel-oíl
Fuel-oíl
Hay que hacer notar que cualquier
inexactitud en esta agrupación carecería de trascendencia, por cuanto el costo
de transporte de uno u otro producto no varía.
4º- Los consumos de productos por
provincias que conocemos en litros para 1960 (Cuadro Nº 2), se transforman en
kgs utilizando las siguientes densidades:
Gasolinas
………………………… 0,73
Gas-oíl y Petróleos
…………. 0,83
5º- La distribución que consideramos es
la primaria, habiendo supuesto que se trata de situar los productos en la
capital de cada provincia excepto los casos de Pasajes, Gijón y Vigo que se
consideran como centros de distribución secundaria para las provincias de
Guipúzcoa, Oviedo y Pontevedra.
6º- La distribución desde el lugar de
obtención de los productos a cada uno de los centros de consumo se ha
considerado por los medios y trayectos que CAMPSA estima más adecuados, y que
son generalmente los que en la actualidad se siguen. Los costos por tonelada
son los que la propia CAMPSA utiliza.
7º- Se ha supuesto que, en el caso de
refinería en Bilbao, la distribución a la provincia de Alava se haría por
carretera desde Somorrostro, entrando en lo que llamamos “distribución secundaría”;
esta consideración carece de trascendencia, porque en el caso de la refinería
en otro emplazamiento consideramos también el transporte Bilbao-Vitoria a
precio cero. Con la refinería en Bilbao hemos supuesto que la distribución de
la mitad del consumo en Santander se haría por carretera desde Somorrostro como
distribución secundaria, y el resto por mar a la capital; lo cual es conforme
con la realidad del consumo en esa. provincia.
8º- Después de cubrir el consumo de
gasolina en toda la zona, queda un excedente cuyo costo de distribución no
hacemos entrar en juego, pensando que posiblemente se exportaría. Si, por el
contrario, se colocara en otra zona de la península, habría que hacerlo a
través del puerto de Bilbao (Bilbao fue hasta que se instaló Escombreras el
puerto petrolero de Madrid), en cuyo caso hay una economía emplazando aquí la
refinería, que nosotros despreciamos.
9º- Para hacer perfectamente homogénea
la comparación que perseguimos, después de distribuir los productos de la
refinería sobre las provincias más próximas en cada hipótesis de emplazamiento,
calculamos también lo que cuesta servir el resto de la zona no cubierta por la
Refinería del Norte, suponiendo que estas cantidades se transportan desde
Escombreras por los trayectos y a los precios que señala CAMPSA.
Todos los cálculos se resumen en el adjunto CUADRO 3, del que resulta que el costo
de distribución primaria a toda la zona Norte, formada por 21 provincias,
sería:
Con la refinería en
Bilbao 268,76 millones de pesetas
Con la refinería en
Santander 286,26 “ “
Con la refinería en Coruña 306,33 “ “
COSTO DE DISTRIBUCIÓN PRIMARIA A LA ZONA
NORTE-NOROESTE
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CUADRO 3
|
Por consiguiente, la
economía anual situando la refinería en Bilbao es de:
17,50 millones
respecto de Santander
37,57 millones
respecto de Coruña.
Creemos que en la realidad estas cifras
resultarían todavía mayores, por las siguientes consideraciones:
1º- Inexactitud, desfavorable a Bilbao (señalada
ya en el punto 1.0), al haber tomado como base los consumos del año 1960, que
no anuncian bien la demanda en las distintas zonas para 1965 porque aquel año
fue de consumo relativamente bajo en Bilbao (restricción industrial y
funcionamiento muy escaso de la térmica de Burceña), y porque a partir de 1960
los incrementos van a ser indudablemente más fuertes en nuestra zona que en la
gallega.
2º- No hemos considerado la distribución
de productos varios, cuyo consumo es también mucho más fuerte en el Este que en
el Oeste.
3º- Hemos prescindido de la ventaja
económica que representaría la utilización de los gases de la refinería en
consumos industriales, como podría hacerse estableciéndola en Bilbao.
4º- No hemos tenido en cuenta el menor
tonelaje de doble transporte que se produce situando la refinería en Bilbao,
doble transporte que evidentemente tendrá algún costo por transvases.
5º- Tampoco hemos tenido en cuenta los
excedentes de gasolinas, que si se venden en la Península habrían de enviarse
por Bilbao hacia Madrid, Aragón, etc., por lo que habría una nueva economía de
1,95 millones de pesetas.
6º- Como nuestro cálculo se ha hecho
para 1965 (si, improbablemente, la demanda no aumenta al ritmo previsto por
nosotros, se llegaría a los mismos consumos en 1966 o a más tardar en 1967), no
hemos tenido en cuenta que al pasar el tiempo y continuar aumentando los
consumos -y evidentemente también la capacidad de la refinería- la diferencia
en el costo de distribución irá también inexorablemente aumentando.
Prescindimos
del análisis de todas estas circunstancias, algunas muy importantes, para
simplificar el estudio y porque sin tenerlas en cuenta se llega con toda
amplitud a demostrar nuestra tesis. En cambio, no podemos dejar de señalar que
el ahorro que acabamos de poner de manifiesto es totalmente efectivo, pues se
trata de ahorro en transporte marítimo, ya que el movimiento por ferrocarril
es, evidentemente, idéntico en cualquier hipótesis (ligera diferencia en el servicio a Salamanca, que se
suministraría desde Santander o Vigo). Queremos decir que si el ahorro fuera
por disminuir el transporte ferroviario, cabría tacharlo -considerando el
problema a escala nacional, Como estamos haciendo- de ilusorio en parte porque
se produciría mermando ingresos de la RENFE. Pero se trata de menor movimiento
por mar, efectivo ahorro que aliviará el tráfico de la CAMPSA y su necesidad de
prepararse para atender a un transporte de día en día creciente.
Debemos considerar en este apartado el
transporte de crudos entre Libia y la Refinería. Podemos decir que no tiene
influencia puesto que los fletes internacionales de transporte de crudos, y también
los nacionales, son iguales hasta cualquier puerto del Cantábrico y aun del
Atlántico. Pero por extremar la prudencia, tenemos en cuenta la mayor distancia
de Libia a Bilbao. Como máximo 5 pesetas por tonelada a favor de Coruña
respecto de Bilbao (los fletes de CAMPSA entre Escombreras y Coruña o Bilbao,
un trayecto mucho más corto y en buques de pequeño tonelaje, difieren en 15 ptas./Tm.),
que sobre 1.200.000 toneladas son 6 millones de pesetas anuales, a restar de la
economía conseguida en la distribución. Ninguna distinción cabe en cambio
entre Bilbao y Santander, que tampoco tienen diferencia en el flete CAMPSA
desde Escombreras.
Con esta
corrección favorable al puerto de Coruña, queda la siguiente economía a favor de Bilbao:
31,57 millones anuales, respecto de Coruña.
17,50
millones anuales, respecto de Santander.
Estas
cifras, mínimas por tantos conceptos ya señalados, capitalizadas al 8%
equivalen a una economía actual a favor
de Bilbao de
394,46 millones respecto de Coruña
218,75 millones respecto de Santander.
El GRÁFICO
5 representa las provincias que según fuera el emplazamiento se
suministrarían de fuel-oíl y de gas-oíl y keroseno desde la Refinería del
Norte. No es suficientemente expresivo porque no tiene en cuenta que en el
caso de Bilbao el consumo se concentra intensamente alrededor de la refinería.
 |
GRÁFICO 5
|
4.- LA
INDUSTRIA VIZCAINA NECESITA DE LA REFINERIA
En el punto anterior hemos utilizado unas
cifras de demanda en la provincia de Vizcaya obtenidas a partir de los consumos
efectivos en 1960; a estas cifras hacíamos unos reparos indicando que eran
francamente moderadas, porque se fundaban en un año de consumo muy escaso en
nuestra zona, no tenían en cuenta la restricción a que aquí está sometido el
empleo de productos petrolíferos y desconocían también que el ritmo de
incremento ha de ser en el Este más intenso que en el Oeste.
Más
real hubiera sido utilizar, por ejemplo, la detallada prospección que en 1958
se hizo en Vizcaya para conocer la posible demanda de gas natural, cuando por
SOTUGAS se estudiaba la posibilidad de un gasoducto desde Lacq a las
provincias vascongadas. Según aquella encuesta la posibilidad de consumo de gas
natural en Vizcaya, para sustituir al fuel-oíl y al carbón susceptible de
reemplazarse con ventaja, era de 2.080.000 m3/día, lo que equivale a 61,4 X
1011 Kcal/año. Pues bien, la producción de la refinería en fuel-oíl y gas,
expresada en Kcal anuales va a ser:
Fuel-oil 544.800.000
kg. X 10.500 Kcal = 57,5 X 1011 Kcal.
Gas, 1 25.000 ms/día X 7.200 Kcal X 360 días =
3,24 X 1011 Kcal.
_________________
Total. 60,74 X 1011 Kcal.
Es decir, que la
demanda potencial de combustibles petrolíferos era en Vizcaya en 1958
ligeramente superior a la total producción de esos mismos combustibles en la
refinería en 1965 y siguientes. Si a esto añadimos que la vecina provincia de
Guipúzcoa tenía aquel año según la misma encuesta, una demanda potencial igual
al 41,7% de la de Vizcaya, podemos deducir que con toda seguridad habrá en 1965
entre ambas provincias una demanda de combustibles líquidos tan grande al menos
como la total capacidad de la refinería, y esto sin dar lugar a una gran
sustitución del carbón como combustible; carbón que como es bien sabido no
tiene en España, desgraciadamente, muchas posibilidades para servir de base al
incremento de demanda energética, por razón de cantidad, de calidad y también
de inferioridad técnica.
Las cifras que acabamos de estampar, notablemente
superiores a las que nos han servido de base para el estudio de la
distribución, no las traemos aquí con la idea de rectificar aquel estudio, que
sin retoque nos da ya un resultado bien espectacular; sin embargo no pueden
perderse de vista para atribuir a aquel resultado toda la importancia que
merece.
 |
Maqueta
del Gran Bilbao vista desde el Norte, Se distingue el puerto exterior (con
parte de los muelles todavía en Proyecto)
y los terrenos en que se emplazaría la refinería. 1 Puerto exterior. 2 Emplazamiento.
|
Nuestro propósito ahora es poner de
manifiesto en qué medida la Refinería del Norte es necesaria para la industria
vizcaína. Se podrá decir que cualquiera que sea al emplazamiento nuestra
industria dispondrá de esos productos a un precio independiente de la localización;
pero esto, no es exacto en todos los casos -en seguida hablaremos del gas que
va a producir la refinería- y sobre todo puede dejar de serlo por completo en
algún momento. Y aun cuando permanecieran eternamente las normas de precio
actuales, como sin duda vamos -si no hemos logrado ya- hacía tiempos en que se
hará necesario afinar todos los factores de los costos para competir
internacionalmente, un encarecimiento en los combustibles líquidos por mayor gastos de distribución, llegará
siempre -lo pague CAMPSA, o lo pague directamente la industria- a los precios
de costo como un factor negativo que ahora es momento de evitar.
Aparte de este interés general de nuestra
industria por los combustibles petrolíferos, que radica en su alta cifra de
consumo y en las ventajas técnicas que éstos presentan -facilidad de manejo, posibilidad
de regulación, mejor de rendimiento …-, queremos llamar la atención sobre el
interés especial que para la siderurgia y metalurgia vizcaínas tienen los que
la Refinería del Norte va a producir, en virtud de su bajo contenido de azufre
(0,55 % contra un 4 % del fuel-oíl de que se dispone actualmente), dada la
naturaleza de los crudos de que parte.
Hasta hace muy pocos años los derivados del
petróleo se desconocían prácticamente en las fábricas siderúrgicas, pero sus
extraordinarias condiciones de manejo y fácil regulación les están dando
entrada a pasos agigantados. En varias siderúrgicas americanas y europeas se
realizan pruebas de utilización de fuel o gas rico inyectados en las toberas
de los Hornos Altos sustituyendo a un 5 ó 10 % del cok con lo que se consigue
mejorar la productividad en un 10 % aproximadamente. Es ya frecuente el empleo en
hornos Martín Siemens, en hornos de laminación, en hornos de recocido y de
tratamiento térmico, en cuyos casos desplaza al carbón aun a precio más alto
porque se consigue una mejora de rendimiento térmico del orden del 20%. En
todas estas aplicaciones es fundamental, como se comprende fácilmente, que el
combustible sea bajo en azufre para evitar la incorporación de este elemento,
tan nocivo, al producto.
Igualmente el gas de la refinería puede
utilizarse para calentar baterías de cok, dejando el gas de estas baterías para
uso más adecuado; tal ocurre, por ejemplo, en la coquería “Gaziere
Basse-Seine” de Rouen, y este modo de operar podría ser muy interesante en “Altos
Hornos” que, como es sabido, envía su gas de cok a SEFANITRO, que lo emplea
para la obtención del amoníaco.
En la propia siderurgia estos productos
bajos en azufre tienen también un interés extraordinario, aparte las
aplicaciones como combustibles especiales que acabamos de citar, para formar
atmósferas de características determinadas que se precisan en muchos procesos;
un ejemplo es el del Tren de Laminación de Bandas en Frío, de Basauri, que ha
debido recurrir a un complicado y costoso empleo de gases licuados.
Una demostración de la importancia que estos
combustibles especiales tienen en la siderurgia está en el interés con que la
Empresa Nacional Siderúrgica de Avilés trata de localizar, como creemos saber,
fuel-oíl bajo en azufre en cantidad del orden de las 6.000 Tm. anuales,
seguramente para empezar. En nuestra región serían consumidores interesadísimo
Altos Hornos de Vizcaya, Basconia, Echevarría Sociedad Anónima, Tren de Bandas,
Aceros de Llodio, Babcock & Wilcox, Earle, Pradera Hermanos, etc.; y otras
muchas empresas en la provincia de Guipúzcoa. Como la calidad es en el acero
fundamental y factor de precio, y puesto que el disponer de un fuel muy bajo
en azufre permite mejorarla y además disminuye los gastos de elaboración al
evitarse la eliminación de ese azufre, es indudable que todas estas empresas
pagarían gustosamente un sobreprecio superior al 20 % por una calidad de fuel
como el que puede proporcionar esta refinería.
 |
Maqueta
del Gran Bilbao vista desde el Este. Además del puerto exterior y el
emplazamiento para la refinería, se ve una
parte del importante núcleo industrial de la Ría de Bilbao. 1 Emplazamiento. 2 Puerto exterior.
|
Cualquiera que sea et régimen de comercio
presente o futuro parece poco natural separar innecesariamente la producción de
estos combustibles especiales de su centro de consumo más importante. Sobre
todo el gas quedaría perdido para la industria; mientras en otros lugares
habría de quemarse como combustible vulgar, en Bilbao, aparte la posibilidad de
empleo en la Petroquímica de “Dow-Unquinesa”, que sería vecina, podría
colocarse con seguridad plena y a precios muy interesantes mediante una tubería
de 8 o 10 km. de longitud, pues a esa distancia existen estas enormes
capacidades de consumo:
Altos Hornos de Vizcaya
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350.000 m3/día
|
Constructora N aval
|
12.000
|
“
|
Babcock & Wilcox
|
10.000
|
“
|
Industrias del Cemento
|
50.000
|
“
|
General Eléctrica
|
5.000
|
“
|
Aurrerá
|
7.000
|
“
|
cuando la
producción de gas en la refinería ha de ser de 125.000 m3/día.
5.- LA REFINERIA
COMO INSTRUMENTO DE POLITICA INDUSTRIAL
Sabemos
-lo hemos manifestado a la cabeza de este trabajo, al señalar los aspectos que
deben determinar la decisión- que para elegir el emplazamiento de una
instalación industrial importante y de ámbito nacional, debe considerarse junto
a otros factores la posibilidad de utilizada como Instrumento para favorecer
el desarrollo de zonas más atrasadas. Así se piensa en Vizcaya, y es buena
prueba el capital de esta tierra que tantas veces ha ido a promover empresas en
otras regiones, comprendiendo que al favorecer su desarrollo económico
laboraba muy directamente por el propio, porque no es posible el crecimiento
indefinido de una provincia si las vecinas y hermanas quedan estancadas en un nivel bajo.
Pero creemos que una refinería de petróleos
no es instrumento adecuado para promover la industrialización de regiones menos
desarrolladas. Efectivamente, una refinería es en todo comparable a una central
productora de energía eléctrica, y es bien sabido que ésta se localiza o en el
punto donde la energía existe (bocamina o salto), o en las zonas de fuerte
consumo como universalmente se hace con las centrales térmicas alimentadas por
combustibles ricos.
Una
instalación productora de energía (y la refinería no es otra cosa) produce
anualmente un volumen de producto que indefectiblemente se va a los lugares
donde esa energía se solicita, sin que de ninguna manera sirva de acicate a la
localización de industrias en su proximidad; mucho menos mientras los productos
de la refinería hayan de venderse a precios idénticos en toda la nación.
Por
tanto, el efecto que la refinería puede producir en cualquier emplazamiento
poco desarrollado no es otro sino el muy exiguo de ocupar mano de obra en
número que, en nuestro caso, no rebase los 160 hombres. Sacrificar a este
pequeño objetivo el interés económico general de la Nación, carece de sentido
cuando sin duda aquél podría cubrirse, más eficaz y razonablemente, dedicando a
él la economía que un emplazamiento óptimo representa respecto de otro menos
adecuado. La industrialización de zonas menos desarrolladas, tarea
importantísima y también costosísima, debe hacerse por procedimiento adecuado,
y éste no es de ninguna manera el establecimiento de una industria productora
de energía, en la cual el coeficiente “capital/mano de obra” es altísimo y
cuyo efecto multiplicador en la localidad es nulo, sino mediante actividades en
las que aquel coeficiente sea mucho más moderado y este poder multiplicador
bien acusado.
Encarecer
la solución -como ocurre situando la refinería en Coruña- en 495 millones de
pesetas (100 de instalación y 395 por capitalización del ahorro anual de
distribución) por crear 160 puestos de trabajo, equivale a gastar en pura
pérdida 3,1 millones de pesetas por operario. O, refiriéndonos a cifras
anuales, encarecer en 39,6 millones de pesetas la explotación de la refinería
en que trabajan 160 hombres, es como gastar, también en pura pérdida, 247.500 pesetas
todos los años por cada uno de ellos, es decir 6 veces su sueldo medio.
No
cabe pensar que la refinería en Bilbao viene a complicar una ya fuerte
concentración industrial, pues se establecería sin entorpecer ninguna
actividad en unos terrenos hoy totalmente libres, dando ocupación a una cifra
tan exigua de operarios como la que hemos señalado. Muy al contrario, hay que
considerar a la refinería como una necesidad y un complemento de esta
concentración industrial que ya existe, y que no se puede estrangular.
6.- RESUMEN Y
CONCLUSIÓN
Es
indudable que la decisión sobre el emplazamiento de la Refinería del Norte de
España debe tomarse con un criterio de máxima economía para el conjunto de
intereses españoles implicados en ella, es decir de máxima economía para la Nación;
si la solución que así resulta favorece más o menos a una u otra parte
interesada sería fácil para el Estado -que posee la mayoría de la empresa y
tiene plena autoridad sobre el comercio nacional de petróleo- repartir los
beneficios de la solución óptima en la forma que estime justa. Y sin perjuicio
de que más adelante se realice el plan general de Refinerías que parece
necesitará España, con cinco en la Península.
Pintoresca
fotografía postal de de 1973.
De acuerdo con este pensamiento, hemos
desglosado el problema en cinco aspectos, que son todos los que lo componen, y
que repetimos aquí:
- Costo de
instalación de la refinería.
- Costo de
explotación de la misma.
- Costo de
distribución de productos.
- Efecto de la
refinería en los usuarios de productos.
- Efecto de
política industrial que la refinería puede producir.
En este análisis hemos encontrado:
-
Un ahorro en instalación que puede cifrarse en 100 millones
de pesetas, si el
emplazamiento es Bilbao.
- Una economía en la distribución de
productos a favor de Bilbao, que capitalizada equivale cuando menos a 395 millones
de pesetas respecto de Galicia, y a 219 con relación a Santander.
- La suma de estos dos términos nos da
un ahorro mínimo de 495 millones de pesetas (con Galicia) o de 319 millones
(con Santander).
- Si
hay alguna diferencia en la explotación será pequeña, y muy probablemente
favorable a Bilbao.
Las anteriores cifras resultan realmente
impresionantes al comprobar que pueden fácilmente representar un 50 % del
presupuesto de inversión en la refinería (estimado en 1.080 millones de
pesetas).
En el ahorro predomina la economía de
distribución, que supera ampliamente a las diferencias -a favor de Bilbao también–
que puedan venir de las características técnicas del emplazamiento; resultado
previsible antes de cualquier cálculo, pues es la confirmación de la tendencia
mundial a colocar las refinerías en los centros de máximo consumo. En cualquier
fabricación masiva, si no hay razón de materias primas, la más fácil
comercialización del producto impone la ubicación. Acaba de demostrarse esto al
decidir “Dow-Unquinesa” tras un concienzudo estudio fundado nada más que en
razones económicas, localizar su petroquímica -una inversión del mismo orden
de importancia- en Bilbao y en los mismos terrenos previstos para la refinería,
aun arriesgándose a perder la beneficiosa vecindad de ésta.
Todavía, sobre aquellas importantísimas
cifras hay que poner a favor de Bilbao:
- Todas las circunstancias por las
cuales nuestro cálculo de distribución es muy moderado, que se resumen en los
seis puntos señalados anteriormente.
- En
Bilbao la refinería quedaría en una zona netamente industrial, sin producir
molestias de ningún género a otras actividades.
- Las
ventajas que Bilbao ofrece para la construcción y la explotación.
- La necesidad que la industria de la
zona bilbaína tiene de productos que proceden de la refinería; en especial la
siderurgia necesita el fuel-oíl bajo en azufre y los gases.
Todo lo que antecede es el resultado que
arroja el análisis de los cuatro primeros aspectos del problema. Queda el
quinto, los efectos de política industrial. Pensar en uno negativo porque en
Bilbao aumentaría la concentración fabril, es desmesurado cuando se trata de
emplear 160 personas y ocupar unos terrenos totalmente libres y suficientemente
separados de fábricas existentes. Esperar otro positivo de consideración en
distinta provincia, sería olvidar que la refinería no ha de producir ningún
efecto multiplicador en la localidad, y que por tener un coeficiente “capital
invertido/hombre empleado” elevadísimo, es radicalmente, es radicalmente
inadecuada para promover una industrialización.
y
sobre todo, al establecer la comparación entre estos exiguos beneficios y la
ventaja económica que a la Nación reporta el emplazamiento en Bilbao, la
desproporción es tan notable -por ejemplo 3.100.000 pesetas de pérdida por
puesto de trabajo creado- que aun cuando el ahorro fuera 4 ó 5 veces menor que
el determinado, seguiría siendo decisivo.
Hemos de repetir que la falta de
conocimiento perfecto de muchas circunstancias que concurren en otros
emplazamientos en estudio, nos ha impedido hacer el nuestro con mayor detalle;
y posiblemente ha podido dar origen a defectos o inexactitudes que siempre
habrá tiempo de enmendar. Pero es tan contundente el resultado a que llegamos,
y tan clara la línea que a él nos conduce, que sólo queda una remota
probabilidad de que, tras corregir lo que proceda, surja otra conclusión que la
de ser Bilbao el emplazamiento adecuado para la Refinería de Petróleos del
Norte de España.
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Vista
actual de la vega del rio Barbadun en la actualidad.
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Publicado por:
-- Excma. Diputación Provincial de Vizcaya
- Excmo. Ayuntamiento de Bilbao
- Cámara Oficial de Comercio, Industria y
Navegación de Bilbao
- Centro Industrial de Vizcaya
- Gobierno Civil de Vizcaya
En
Bilbao en Julio de 1961.