domingo, 14 de junio de 2015

Los Sucesos de Bilbao.- 1903

Los Sucesos de Bilbao.- 1903

La capital de Vizcaya, de nombre tan célebre en la historia de nuestras luchas civiles, y que tan envidiable fama ha adquirido también como industriosa y rica, ha sido teatro de un gravísimo conflicto y de muy lamentables sucesos, con motivo de la lucha por las cuestiones sociales que agitan nuestro tiempo.


Trabajos en las minas.
   Antiguas diferencias entre obreros y patronos se zanjaron en 1890 por la mediación del general Loma, que obtuvo de los segundos la supresión de los barracones para albergue do loa mineros y de las cantinas en que éstos habían de proveerse de los medios de subsistencia. A pesar del tiempo transcurrido, unos y otros continuaban sin suprimirse, y contra ellos se reiteraron las reclamaciones que, por no ser atendidas, motivaron una huelga de los trabajadores de las minas, secundada por los obreros de otros oficios.

   Pacífica en un principio, comenzaron las coacciones y los desórdenes, que exasperaron los ánimos, estalló la lucha y se ensangrentaron las callea de Bilbao. Las proporciones del trastorno hicieron necesaria la intervención del ejército, y después de dolorosas escenas y de inmensa alarma en el vecindario, ante la gravedad de los sucesos, se restableció el orden material y el capitán general del distrito tuvo la fortuna de llegar a una solución del conflicto sobre las bases siguientes, que consignó en su bando arbitral dicha autoridad:

“1ª. Los obreros acudirán al trabajo desde el día 2 del próximo mes de Noviembre, entrando de lleno en la normalidad.”
“2ª. Desde el día 1º de Enero de 1904 el pago de los obreros mineros se efectuará por semanas vencidas.”
“3ª. Por ningún concepto se obligará a los obreros a que duerman en locales determinados, ni tampoco serán impelidos directa ni indirectamente a proveerse en tiendas fijas.”
“4ª. La Junta de higiene de la provincia ejercerá la más exquisita vigilancia para que sean reconocidos los víveres que se expendan en las tiendas y cantinas situadas en las zonas mineras, para evitar la venta de género averiados y de malas condiciones”.

   Obtenida felizmente esta concordia y reanudados los trabajos de aquel importantísimo centro fabril, no hemos de recordar los detalles tristes de las escenas de la lucha apasionada; pero sí haremos los votos más sinceros por que en la adopción de justas y previsoras leyes y en la armonía entre patronos y obreros hallen soluciones pacíficas las diferencias, sin que nunca se repitan las violentas escenas que deplorarán siempre los hombres de buena voluntad.

Publicado el 8 de Noviembre de 1.903


En La Ilustración Española y Americana.

sábado, 13 de junio de 2015

Viaje Regio a Bilbao.- 1902

Viaje Regio a Bilbao.- 1902

1. Farolas que sostienen las guirnaldas.-  2. El Peíayo y buques de la escuadra en el puerto.- 3. Desembarco do SS. MM.- 4. Iluminaciones en el palacio de la Diputación.- 5. Iluminaciones en la ría y puente Vizcaya.- 6. Estatua de López de Haro.- 7. Camino de las minas.-8. Iluminaciones en el Ayuntamiento.- 9. Batalla de llores.
   A la visita de S. M. a la invicta villa de Bilbao, dedicamos casi en su totalidad la información gráfica del presente número, utilizando para ello las primorosas instantáneas obtenidas por el notable pintor y fotógrafo Sr. Marcoartú.

   El 5 del actual, a las cinco y media de la tarde, desembarcó el Rey, acompañado de la Reina madre y la infanta María Teresa, en el sitio denominado la Salve, dirigiéndose entre aclamaciones y saludos a la basílica de Santiago, en la que se cantó solemne Tedéum y después se trasladó al Ayuntamiento, donde se celebró una brillante recepción, y asistió más tarde al frontón Euscalduna, donde presenció los bailes del país ejecutados por las hilanderas y espatadanzaris de Durango, y regresó en el Vasco Núñez de Balboa al Pelayo a cuyo bordo durmió.

   EL día 6 desembarcó en Luchana, y por el ferrocarril de la Orconera se trasladó a Santurce (Ortuella) para visitar las minas de aquella importante región; fue a pie hasta Gallarta y en carruaje a Ortuella, y en ferrocarril a los Altos Hornos, panto en cuyo embarcadero provisional esperaba el Vasco Nuñez de Balboa, en el que regresó al Pelayo.

   Al siguiente día visitó el Rey el nuevo hospital de Basurto y la Escuela de Ingenieros, y se celebró en el palacio de la Diputacion una numerosa recepción de alcaldes. Presenció la hermosa batalla de flores, que se efectuó en la gran vía de López de Haro, y visitó las calles de la ciudad antigua. Por la noche regresó al Pelayo, como en los días anteriores.

Aspecto de la ría durante el paso de SS.MM.
   En todas estas excursiones y solemnidades fue objeto S. M. de las más expresivas manifestaciones de cariño y entusiasmo de todas las clases sociales, y en dichos días la mayor animación y brillantez presidieron las fiestas bilbaínas; pero de todas, ninguna tan importante para Bilbao como la solemnidad de colocar el Rey la última piedra de la colosal obra del puerto del Abra. Aquella fiesta significaba para la invicta villa el logro de sus más nobles y vivas aspiraciones, y el pueblo todo acudió al puerto.

   En la parte alta del muelle, y en el extremo del mismo, se había colocado una tribuna al nivel del suelo, adornada con ricos tapices y colgaduras de terciopelo.

   En ella se paso una mesa y varios sillones y en el frontis dos grandes cuadros: con el plano de las obras uno, otro con una sección de los bloques y cajones, ejecutados al lavado, y cuya factura denunciaba la mano de un hábil delineante.

   Frente a la tribuna se levantaba un altar portátil, ante el cual esperaba, revestido, el Sr. Piérola y el  clero con cruz alzada.

   Entre el altar y la tribuna, a los que servía de pabellón la férrea mole de la grúa “Titán”, estaba sostenido por gruesas cadenas la última piedra del muelle, un enorme cubo, una de cuyas caras llevaba empotrada en su centro la lápida conmemorativa, que es de mármol blanco y rematada por una corona real de bastante saliente.

Mina de la Orconera.
   La lápida tiene la siguiente inscripción:

SU MAJESTAD DON ALFONSO XIII ASENTÓ ESTA PIEDRA
EL DÍA VII DE SEPTIEMBRE DE MDCCCCII.

El Rey ocupó su puesto, acompañado de su augusta madre y de la Infanta, y el Sr. Coste y Vildósola, presidente de la Junta de Obras del Puerto, se adelantó y leyó un discurso, del que transcribimos los párrafos que compendian la historia de la importantísima construcción:

   “En el año 1872 se inició este pensamiento en la Junta de Comercio de Vizcaya, con cuya presidencia me honraba, la que consiguió de la superioridad la creación de una Junta especial de obras de la ría y puerto de Bilbao.”

   “En 1873 se nombraron los vocales de que se había de componer. Sobrevino la guerra civil y todo quedó paralizado.”

   “Terminada la guerra, se reunieron nuevamente los vocales en 1876 y fui nombrado por ellos su vicepresidente, quedando así constituida la Junta, que al poco tiempo elevó a la superioridad el Reglamento porque se había de regir y la tarifa de arbitrios que solicitaba para tener recursos, con los que pudiera atender a las obras que proyectaba, todo de acuerdo con mineros, comerciantes, industriales, navieros y propietarios, y por reales órdenes de Julio y Septiembre de 1877, reinando vuestro augusto padre, S. M. don Alfonso XII, fueron aprobados, tanto el reglamento como las tarifas; y en Octubre del mismo año fue nombrado por el excelentísimo señor Ministro de Fomento, ingeniero director de las obras D, Evaristo de Churruca. Si este nombramiento fue acertado, lo demuestran las obras, que asombran por el resultado obtenido en la ría, barra y puerto.”

El Rey visitando las obras del nuevo hospital.
   “Por la ría, que en bajamar apenas podía subir a Bilbao un bote, y en pleamar un buque con ocho pies de calado, suben hoy a sus muelles vapores de cinco mil toneladas.”

   “La barra ya no existe, merced al dragado de su cauce y a la construcción del muelle de hierro, cuya terminación de obras honró con su presencia vuestra augusta madre, S. M. la Reina, el 12 de Septiembre de 1887.”

   “EI puerto lo estamos contemplando, tranquilo en sus aguas, espacioso y de gran calado para los buques de mayor porte.”

   “El éxito ha sido completo.”

   “El importe de las obras de la ría, barra y puerto ascenderá, próximamente, a la respetable suma de cincuenta millones de pesetas, que se han obtenido: de loa productos de los arbitrios, entre los que figuran en primer término los de la exportación minera; de las subvenciones del Gobierno, de las de la Excma. Diputación de la provincia de Vizcaya, de las del Excmo. Ayuntamiento de la Invicta villa de Bilbao y del pueblo entero de la misma, que ha suscrito siempre las Obligaciones emitidas por la Junta.”

   “La Junta ha tenido también la suerte feliz de que los contratistas de todas las obras que han llevado a cabo hayan cumplido con sus contratos, debiendo hacer especial mención de los del Puerto Exterior, Sres. Coiseau, A. Couvreaux fils y Cª y Félix Allard, que con los poderosos medios auxiliares que han puesto en juego para la construcción de las obras, la excelente organización de los trabajos y su inteligencia y actividad han contribuido a su completo éxito.”

Colocación de la última piedra en el Abra.
   S. M. contestó felicitando a cuantos con su inteligencia, su capital o su trabajo han contribuido a realizar tan importante obra y haciendo votos por la prosperidad de su patria.

   El Sr. Obispo bendijo el bloque, que dos obreros a él subidos hicieron girar hasta que se colocó hacia la boca del puerto la lápida conmemorativa, y luego, al descender, el Rey arrojó una paletada de cal sobre la misma.

   Cuando esto sucedía, millares de cohetes atronaban el espacio, las sirenas de los barcos, los barrenos disparados junto al rompeolas, los cañonazos de los fuertes y los disparados por los barcos de guerra, producían un ruido ensordecedor, que apenas dejaba oír los vivas y aclamaciones al Rey, a Bilbao y a Churruca, que se daban desde todos los sitios.

   De regreso en el Pelayo, donde el Rey ofreció un espléndido té, presenció S. M. las regatas de traineras, yolas y botes a remo, que se verificaron con gran lucimiento y fueron muy aplaudidas.

   La fiesta nocturna recordaba, por su esplendidez y mágica vistosidad, las famosas de Venecia. Cerca de mil embarcaciones, todas iluminadas; el coro del orfeón, cantando el Boga, boga; los barcos de guerra nacionales y franceses, lanzando la claridad de sus reflectores poderosos; el original simulacro de la vuelta de la pesca de la ballena, con sus galeras tripuladas por soldados y remeros vestidos a la antigua; vistosas iluminaciones en tribunas y edificios, y el deslumbrador espectáculo del volcán artificial de las inmediaciones de Santurce, todo formaba un conjunto maravilloso, tan digno de verse como difícil de describirse.

Aspecto del puerto durante las regatas.
    En la mañana del 8, después de celebrarse el santo sacrificio de la Misa a bordo del Pelayo, zarpó este buque llevando a la familia real a San Sebastián, siendo despedido por los bilbaínos con el entusiástico afecto de que en las pasadas fiestas dieron sinceras pruebas.

   Da las fiestas y solemnidades a vuela pluma indicadas se han escogido para la información gráfica el aspecto del puente durante las regatas, la visita del Rey al nuevo hospital de Basurto, la estatua de López de Haro, las elegantes tribunas del Club náutico y de la Sociedad bilbaína, la llegada de la real familia al palacio de la Diputación para la recepción de los alcaldes, una vista general del puerto del Abra, el aspecto de la ría, las regatas y la solemnidad de la colocación de la última piedra del citado puerto.

   Además de estos fidelísimos datos fotográficos del Sr. Marcoartú, publicamos una composición dibujada por Ruiz Morales, en la que se agrupan artisticamente notas de todas las fiestas.

Vista general del puerto de Abra durante la colocación de la última piedra por SS.MM.
Publicado el 15 de Septiembre de 1902 en

La Ilustración Española y Americana.



martes, 9 de junio de 2015

Los Altos Hornos de Vizcaya.- 1902

Los Altos Hornos de Vizcaya.- 1902

   Las fábricas que hasta mediados de 1901 explotaban las Sociedades tituladas Altos Hornos de Bilbao, Vizcaya e Iberia, en jurisdicción de Baracaldo y Sestao, se hallan actualmente bajo una Administración común, interín se ultiman los detalles para la constitución definitiva de la Sociedad que se denominará Altos Hornos de Vizcaya.

   La Administración viene funcionando desde 1º de Julio próximo  pasado y a su frente se halla un Consejo de Administración compuesto por los señores siguientes:
   Excmo. Sr. D. Pablo de Alzola y Minondo; D. Alfredo Anduiza y Coicoechea; D. José Manuel Arispe y Acaiturri;  Excmo. Sr. D. Juan Barat y Brion; D. Benigno Chávarri y Salazar; D. Félix Chávarri y Salazar;  Sr. Conde de Eleta; D. Alejandro Gandarias y Durañona; Excmo. Sr. D. Jaime Girona y Agrafel; D. Fernando Ibarra y de la Revilla; D. Fernando Molina y Brotons; D. José María Olábarri y Massimo; Excmo. Sr. D. Faustino Rodriguez San Pedro; D. José María San Martín y Allende; D. Braulio Urigüen y Bayo; Excmo. Sr. Marques de Urquijo; D. Estanislao Urquijo y Ussia; Sr. Conde de Villalonga; D. Tomas de Zubiria e Ibarra.

Vista general de la fábrica de “El desierto”
   El capital de la Administración está compuesto de ptas. 32.750.000 en 65.000 acciones de 500 pesetas una, y pesetas 12.719.000 en 32.210 obligaciones.

   Los tres Establecimientos fabriles que explota la Administración:uno instalado en Baracaldo y los otros dos en Sestao, se hallan situados a 8 y 10 kilómetros de Bilbao respectivamente.

   La producción de estas fábricas abarca todos los ramos de la siderurgia, desde la reducción del mineral a lingote y la transformación en productos derivados, hasta la fabricación de hojalata.

   Para abastecer del mineral necesario a sus Hornos Altos posee la Administración importantes minas de hierro de donde extrae anualmente 35.000 toneladas y adquiere en el mercado otras 100.000 toneladas.

   Tiene además construidos para proveer de combustible apropiado a sus Hornos Altos 219 hornos para la fabricación de Cok, con aprovechamiento de los subproductos emanados de la hulla, entre los que principalmente figuran el alquitrán, los sulfatos, aguas amoniacales y benzoles, que después se emplean en usos industriales y agrícolas.

Batería de calderas de la fábrica de Baracaldo
   Los Hornos Altos para la fabricación del lingote son seis con una capacidad de producción diaria de 700 toneladas, donde se hacen todas las clases que requiere la industria, empleándose principalmente para su transformación en acero, y para las aplicaciones del lingote. Hay en construcción 7º Horno Alto dispuesto para producir 200 toneladas en 24 horas.

   Son varios los medios de producción de hierros y aceros puestos en práctica en estos Establecimientos, tanto en Baracaldo como en Sestao, empleándose para obtener este último metal los sistemas Bessemer, Tropenas y Siemens Martin, por los procedimientos ácido y básico.

   Los artículos elaborados comprenden toda clase de perfiles, desde el fleje y el alambre a la chapa delgada y gruesa, ángulos y vigas desde 8 a 32 cm. de altura. Se laminan carriles para vías férreas, tanto ligeros, como pesados, produciendo los trenes reversibles 400 toneladas diarias o sean 13 kilómetros de riel en 24 horas.

   En los talleres de Fundición, Calderería, Forja y Ajuste, se han construido máquinas de vapor de 6oo caballos, locomotoras para el servicio propio, grandes puentes metálicos, embarcaderos, mercados, armaduras y otras construcciones de hierro y acero.

Exterior del taller de chapas de la fábrica de Sestao.
   Parte del llantón fabricado se transforma en la Iberia en chapa galvanizada, hojalata, envases de diversas clases y cubos, disponiéndose también de un taller de estampado y decoración.

   Hay también grandes instalaciones para la fabricación de ladrillo y de toda clase de productos refractarios con tierras nacionales y extranjeras.

   Existe en las fábricas una extensión de 3 kilómetros de muelles, que sirven para la carga y descarga de los productos que se reciben y se envían a los diferentes puertos de España y del Extranjero y por la vía terrestre se hallan enlazados con la red de ferrocarriles por las estaciones de Portu y Sestao en la línea de Bilbao a Portugalete.

   Con objeto de atender a las necesidades del personal obrero funcionan en las diferentes fábricas las cajas de socorro instaladas para el servicio médico y farmacéutico y que abonan pensiones a los operarios enfermos. Dos Sociedades Cooperativas suministran toda clase de artículos de consumo y de vestuario a precios módicos y las fábricas sostienen Escuelas de párvulos, de niños y niñas y subvencionan las de Artes y Oficios de Baracaldo y Sestao.

   De este modo cree la Sociedad atender a uno de sus deseos de más halagador cumplimiento, haciendo lo posible para mejorar, moral y materialmente, la suerte de sus operarios, sin que entienda en este punto haber llegado a colmar sus propios ideales, pues aspira a mucho más todavía, que irá cumplimentando a medida que lo permitan las circunstancias.

   Las vías férreas establecidas para el servicio de fábricas exceden en longitud de 50 kilómetros y para los arrastres se dispone de 20 locomotoras, 800 vagones, un número crecido de caballerías, un cánguil de 300 toneladas para llevar las escorias al mar y otro en construcción con igual destino.

Interior del taller de chapas de la fábrica de Sestao.
   Se hallan instaladas en los muelles 16 potentes grúas hidráulicas y de vapor, destinadas a la carga y descarga de los buques que atracan para embarcar y desembarcar primeras materias y artículos elaborados.

   El número de obreros ocupados en las fábricas y minas de la Administración asciende a 5.000.

   Para dar idea del consumo de primeras materias bastará que se cite el de los renglones que sirven para iniciar la fabricación.

   El consumo anual de minerales y fundentes se eleva a 550.000 toneladas y el de carbones y cok a 450.000 id.

   La capacidad productiva de las fábricas es la siguiente:
 Lingote.- 220.000 toneladas.; Vigueta.- 20.000 toneladas.; Chapas.- 15.000 toneladas.;  Hierros y aceros varios.- 45.000 toneladas.; Hojalata.- 6.000 toneladas; Maquinaria.- 4.000 toneladas; Construcciones metálicas.- 5.000 toneladas.

   Las recompensas obtenidas por las diferentes fábricas en los certámenes a que han concurrido han sido:
   París 1873, Medalla de Oro.- Bilbao 1882, Diploma de honor.- Madrid 1883, Diploma de honor.- Amberes, Diploma de honor.- Barcelona 1888, dos medallas de oro.- París 1889, gran premio (la mayor recompensa).- Chicago 1893, diploma de honor.- Burdeos 1895, medalla de oro.

   Después de lo expuesto, creemos conveniente, para completar la historia de la importante manufactura bilbaina, añadir los siguientes datos que entresacamos en la Memoria leída en la Junta general de accionistas de la Sociedad, recientemente celebrada, correspondiente al segundo semestre de 1901, primero en que ha funcionado reunida su administración con la Sociedad metalurgia y construcciones Vizcaya y la Compañía Iberia.

Hornos Altos de la fábrica de “El Desierto” (Baracaldo).
   El expresado documento contiene datos interesantes que demuestran la buena gestión de los negocios.

   Los beneficios obtenidos desde 1º de Julio al 31 de Diciembre de 1901, ascendieron a 4.658.061,06 pesetas, de las que deducidos los gastos generales, amortización e intereses de las obligaciones, que asciende a 731.364,62 pesetas, queda un remanente, cuya distribución debe efectuarse en la siguiente forma:
   Pesetas 314.135,72 8 por ciento al Consejo de Administración.
   Pesetas 2.068.259,95 a la Sociedad Altos Hornos.
   Pesetas 1.378.839,80 a la Compañía Metalúrgica Vizcaya.
   Pesetas 165.460,80 a la Compañía Iberia.

   El consejo tiene en Estudio una instalación nueva en España: la fabricación de ejes, ruedas y aros para ferrocarriles, que proyecta instalar en la fábrica de Sestao. Este taller llevará consigo la construcción de un nuevo horno de acero, cuyo sistema no está aún determinado.

   Para atender a los pedidos de chapa fina se ha acordado la ampliación de los talleres de Sestao que elaboran dicho material, y al propio tiempo y para dimensiones determinadas, se ha instalado un nuevo tren en el departamento de hojalata.

   También se ha montado en la fábrica de Sestao (departamento de hojalata) la fabricación de chapas onduladas y galvanizadas, de las que el Consejo promete un buen consumo, por ser hasta ahora única instalación de esta especie.

Hornos Altos de la fábrica de “El Desierto” (Baracaldo). Vista desde la ría.
Publicado el 4 de Junio de 1902 en

La revista Mercurio.


sábado, 6 de junio de 2015

Sociedad Vizcaya.- 1900

Vizcaya. Sociedad Anónima de Metalurgia y Construcciones.- 1900


   La Sociedad “Vizcaya”, que con la de “Altos Hornos” vienen a ser los dos mayores establecimientos siderúrgicos de España, se constituyó en Bilbao el 22 de Septiembre de 1882, con un capital de 12.500.000 pesetas en acciones y 6.250.000 en obligaciones.


   Las fábricas de la Sociedad se hallan situadas en el concejo de Sestao, a diez kilómetros de Bilbao y dos de la desembocadura del río Nervión, ocupando una extensión de cerca de cincuenta hectáreas de terreno con 14.000 metros de vía, siete locomotoras y 500 vehículos para el transporte y servicio interior.

   Cuenta con excelentes medios de comunicación, ocupando una zona de 1.600 metros de muelle, en el cual se verifican las cargas y descargas de la hulla y demás productos y materiales por medio de ocho potentes grúas, seis de ellas sistema Derrick, de tres a cinco toneladas de potencia; y por el lado opuesto, en sentido paralelo, se halla enclavada la estación del ferrocarril de Bilbao a Portugalete. Entra también en sus terrenos el ferrocarril minero de Galdames, conduciendo directamente el mineral de las minas “Tardías”, “Escarpada”, “Cenefa”, “Berango” y “Rebeñaga”, que explota la Sociedad.

   En el mes de Noviembre de 1888 se puso en explotación la fabricación del cok, funcionando en la actualidad 144 hornos sistema Carvés, con aprovechamiento de subproductos, triturador y depósito de carbón en previsión de averías, un completo juego de bombas, aspiradores y aparatos propios para la obtención de alquitrán bruto, aguas amoniacales y benzoales.

   Dos de los altos hornos se encendieron el año 1885 y el tercero en 1890; tienen una capacidad de 360 metros cúbicos cada uno y se hallan servidos por dos montacargas, tres máquinas soplantes de 350 caballos que dan 1.200 metros cúbicos de aire por minuto, otra máquina de 850 caballos y 900 metros cúbicos de viento, tres estufas Cowper y doce aparatos Whitwell que en la actualidad se están modificando para convertirlos en estufas Cowper.

SOCIEDAD VIZCAYA. Un detalle de las fábricas.
   Se produce acero Siemens Martín desde el mes de Mayo de 1889, contando para esta fabricación con cuatro hornos de 12 toneladas de capacidad que pueden producir de 25 a 30 toneladas diarias cada uno, trabajando tres de ellos por el procedimiento básico y el cuarto por el ácido, estando dotados de 12 gasógenos, elevadores y seis grúas de presión hidráulica proporcionada por una bomba con su acumulador, trituradores, martinetes, cubilotes, ventiladores, etc., etc.

   La instalación para la fabricación de acero Bessemer (patente Robert), cuya primera colada tuvo lugar en Febrero de 1892, es de lo más perfecta que se conoce en su género y se realiza por medio de cinco convertidores de cinco toneladas de capacidad, pudiendo funcionar un solo convertidor o dos de ellos al mismo tiempo, produciendo hasta cien toneladas diarias cada uno, completándose este taller con cuatro grúas hidráulicas, elevadores, aparatos de cargas y pruebas, cubilotes y demás material.

   Para la fabricación de hierro pudelado cuenta con cuatro hornos, dos de ellos dobles, de gas, sistema Hatvey, con movimiento mecánico, un martillo pilón de doble efecto y 3.000 kilogramos de maza móvil y un tren de desbaste y preparación de palanquilla y llanta de hierro pudelado con su máquina motriz.

   La laminación se verifica en 12 trenes: uno de 650 milímetros de diámetro, otro de 420; un tercero, de 270, para perfiles de diferentes clases; dos para flejes y fermachine, uno universal para planos anchos, un trío y un dúo para chapas de 2 a 21 milímetros, dos dúos y otros dos tríos para chapas finas de los números 15 al 28 del calibrador inglés, con siete hornos de recalentar ordinarios, 10 a gas y uno sistema Bochum, ventiladores e inyectores. Para el servicio de estos talleres se halla funcionando un completo surtido de sierras, tijeras, enderezadoras, fresas, taladros, punzonadoras, elevadores, tornos, etc., etc. El movimiento de los trenes de laminar se produce por cinco potentes máquinas Compound.

Vista general de la fábrica.
   Tiene también la Sociedad sus talleres complementarios de fundición de hierro y demás metales, ajustaje, calderería, forja, carpintería, modelos, etc., etc.; 51 generadores de vapor, que desarrollan una fuerza de 5.000 caballos, con sus bombas correspondientes, inyectores, etc.; el taller para la elaboración de hierros martillados, tales como ejes para carros, rejas para arados, calzaderas, garroteras, etc.; almacenes generales y de laminados y un laboratorio químico.

   Para el alumbrado de todas las dependencias tiene 40 arcos voltaicos y 500 lámparas incandescentes.

   Al frente de los diversos talleres y dependencias de la fábrica se hallan nueve ingenieros, con el Director gerente, D. Guillermo Pradera, y el Vicegerente, D. Juan Cruz de Zaracondegui.

   El personal obrero asciende á unos 1.500 hombres.

   La Sociedad obtuvo diploma de honor en la Exposición universal de Amberes de 1885, medalla de oro en la de Barcelona de 1888 y “grand prix” en la de París de 1889.

   La Sociedad “Vizcaya” ha consumido durante el año 1899, 219.623 toneladas de mineral de hierro; ha producido 103.840 toneladas de lingote, 20.788 toneladas de lingote Robert, 20.414 toneladas de lingote Siemens Martín, 2.309 toneladas de hierro pudelado basto y 35.549 toneladas de hierros y aceros laminados y martillados, y ha elaborado y vendido 6.968 toneladas de hierros y aceros comerciales y 62.409 toneladas de lingote. La producción cok durante igual período de tiempo asciende a 95.645 kilogramos.

   Sus acciones se cotizan hoy a 825 pesetas, y las obligaciones a 105,25. (I).

(I) Su presidencia se halla en la actualidad vacante por fallecimiento de D. Victor de Chavarri, que la ocupaba.

Hornos altos y aparatos calentadores del aire.
   Componen la Junta de gobierno D. Pedro P. de Gandarías, Vicepresidente; D. Benigno de Chavarri, Vocal Secretario; D. Emiliano de Olano, D. José María San Martín, don Rafael Balparda, D. José Belausteguigoitia, D. Juan Tomás de Gandarías, D. Alejandro de Gandarias y D. Félix de Chavarri; Secretario general, D. Carlos de la Plaza.

   Bajo el patronato de la Sociedad “Vizcaya”, y con el fin de atender a las necesidades morales y materiales del personal, hay establecidas una Sociedad cooperativa de consumos, una Asociación de socorros mutuos y una Caja de ahorros, cuya dirección e inspección corre a cargo de una comisión de la Junta de gobierno, con el Gerente, y otra Junta auxiliar nombrada entre los asociados, con facultades ejecutivas delegadas.

Hornos de cok.
   Las familias y asociados de la cooperativa de consumos pueden obtener en los almacenes y tiendas establecidos al efecto los artículos de primera necesidad en las mejores condiciones posibles de calidad y economía. La Asociación de socorros mutuos, que cuenta con dos médicos, un farmacéutico, practicante y enfermeros, tiene por objeto facilitar a los asociados y sus familias la asistencia médica y farmacéutica, socorrerlos cuando por enfermedades, heridas o contusiones se hallen impedidos de trabajar, sosteniendo un hospital y un consultorio médico. La Caja de ahorros funciona con la garantía del capital de la Sociedad y todos los empleados obreros y sus familias pueden imponer cantidades desde 5 a 3.000 pesetas, que se acumulan por semestres, devengando un interés de 3 por 100 anual.

Publicado el 30 de Mayo de 1.900

Por Vicente de Maruri

En El Mundo Naval Ilustrado

viernes, 5 de junio de 2015

La Casa Aznar, de Bilbao.- 1900

La Casa Aznar, de Bilbao.- 1900

Excmo. Sr. D. Eduardo Aznar y de la Sota.
   Hace pocas semanas dio la prensa bilbaína la noticia, consignada oportunamente en sus crónicas decenales por nuestro ilustrado colaborador Sr. Concas, de haberse constituido en la capital vizcaína la Sociedad “Euskalduna”, para construcción y reparación de buques, con un capital social de 12 millones de pesetas.
 
    Como es de rigor, siempre que se trata de grandes iniciativas marítimo-comerciales que han de tener por campo de acción esa industriosa parte de España, al ocuparse los periódicos bilbaínos de la fundación a que nos referimos, asociaban a la misma el ilustre nombre de una de las personalidades más respetadas y queridas en la invicta villa, acreedora, por muchos y variados conceptos, a las distinciones y preeminencias de que es objeto.
  
   Nos referimos al Excelentísimo Sr. D. Eduardo Aznar y de la Sota, acaudalado naviero, nombrado Presidente de la mencionada Sociedad “Euskalduna”, propietario de las grandes factorías navales que antes de finalizar el año han de reflejar su poderosa silueta en las alborotadas márgenes del Nervión.

   Parécenos, pues, de gran oportunidad honrar las páginas de EL MUNDO NAVAL ILUSTRADO con los retratos y biografías del Excmo. Sr. D. Eduardo Aznar y de la Sota y de sus dos inseparables colaboradores, D. Eduardo Aznar y D. Ramón de la Sota, quienes coadyuvan poderosamente al desarrollo de los atrevidos planes que engendra aquel vigoroso entendimiento.

El vapor “Lekeitio”, de la casa Aznar y Sota.
   Nació nuestro primer biografiado en la ciudad de Sevilla a mediados del año 1830, fecha en que su padre, entonces Coronel del Real cuerpo de Artillería, se hallaba de Director de la Maestranza.

   Siguiendo la noble tradición de sus antepasados, don Eduardo Aznar abrazó la carrera de las armas, por la que sentía especial vocación.

   Otra era, sin embargo, la misión que le reservaba el destino, pues a los pocos años de vestir el prestigioso uniforme de nuestra Artillería, abandonó voluntariamente el Ejército para dedicarse al comercio en Bilbao, donde logró reconstruir, después de tenaz labor, el vasto patrimonio familiar (I), reducido años antes a exiguas proporciones porlas dolorosas contingencias de la vida, y en las cuales tuvo no pequeña, culpa la deplorable gestión económica de los Gobiernos españoles.

(I) La casa solariega de los Aznar se halla en San Julián de Musques (Somorrostro).


   Ese solo hecho de la reconquista de una fortuna y de una elevada posición social por medio de las nobles armas del trabajo, sin desmayos ni desalientos, combatiendo con ánimo viril e incansable brazo contra la adversidad, contra la envidia y la rutina, contra todos los enemigos naturales del hombre de mérito, da singular relieve a la figura del “viejo Aznar”, cariñoso apelativo que aplican al venerable industrial bilbaíno sus agradecidos paisanos.

El vapor “Septiembre”, de Aznar y Compañía.
   En 1880, cuando ya se encontraban en pleno desarrollo las fecundas iniciativas de D. Eduardo Aznar, fundó éste la “Compañía Bilbaína de Navegac¡ón”, cuyo material flotante hizo traer de Inglaterra, sin reparar en los enormes gastos que suponía el abanderamiento de considerable número de buques, muchos de ellos de 1.800 toneladas, límite consentido entonces por las condiciones de la ría de Bilbao.

   Dicha Sociedad fue el germen de las dos importantísimas flotas que hoy poseen la casa Azar y Compañía y la Sota y Aznar que, reunidas bajo la jefatura común del Excelentísimo Sr. D. Eduardo Aznar y de la Sota, forman una de las más brillantes representaciones de la Marina mercante española, puesto que cuentan con un total de 68 magníficos vapores, varios de sistema Turret y algunos, como el Gresa, mayores de 4.000 toneladas.

   Al organizarse las Cámaras de Comercio españolas en 1886, fue designado el Sr. Aznar para la presidencia de la Junta constitutiva de las mismas; posteriormente trajo la representación de la inscripción marítima de Bilbao al Congreso Naviero, celebrado hace poco en Madrid, donde propuso razonables mejoras en la organización de nuestra Marina mercante, que, por razones que no expondremos ahora, no han sido realizadas hasta el presente.

   El año de 1891 fue agraciado con la Gran Cruz del Mérito Naval, y hace poco, al crearse la “Asociación de Navieros de Bilbao”, se le confirió, por unanimidad, la presidencia honoraria de la misma, así como la del Consejo de administración de la Sociedad “Euskalduna”, a que hemos hecho referencia anteriormente.

   Trazada, aunque a grandes rasgos, por imprescindibles exigencias de espacio, la figura del Sr. Aznar, he aquí la del futuro sucesor de esta hermosa dinastía de trabajadores.

D. Eduardo Aznar y Tutor.
   D. Eduardo de Aznar y Tutor, hijo del insigne personaje antes biografiado, vio la luz primera en Bilbao en 1860.

   A los doce años de edad fue enviado a Inglaterra y Alemania, donde terminó con gran brillantez la carrera de comercio, merced a sus excepcionales aptitudes.

   Al regreso a Bilbao, y cuando apenas contaba veinte años, se puso al frente de la casa Aznar y Compañía, contribuyendo al rápido desenvolvimiento de la misma la gran experiencia de las cuestiones mercantiles adquirida por el Sr. Aznar (hijo) en sus viajes por el extranjero.

   Ha sido Diputado provincial y representante en Cortes por el distrito de Marquina, y en la actualidad es Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Bilbao y Presidente de su sección de navegación, reelegido varias veces; además representa en la Junta de Obras del Puerto a los navieros bilbainos.

   Su sueño constante ha sido siempre llegar a constituir la “Asociación de Navieros de Bilbao” y la de navieros de España, como organismos susceptibles de poder ser una fuerza viva en el general movimiento económico y una poderosa arma que esgrimir en defensa de los intereses de la respetable clase que aquéllas representan.

   La primera ha quedado definitivamente cimentada, y en cuanto a la segunda, que habrá de llevar el nombre de “Asociación Naval Española”, quedó de hecho fundada en Madrid hace pocos meses al celebrarse la Asamblea de la Marina mercante, siendo designado el Sr. Aznar para la presidencia.

D. Ramón de la Sota.
   No menos interesante que las dos anteriores es la personalidad de D. Ramón de la Sota, primo de D. Eduardo Aznar y Tutor y copartícipe en todas las empresas de la ilustre casa de que nos ocupamos.

   Nació en Somorrostro en 1855, de familia de mayorazgos; siguió en Madrid con gran aprovechamiento la carrera de derecho, ejerciendo luego la profesión de abogado en su país.

   Posteriormente marchó a Bilbao, dedicándose por entero al comercio, y asociándose a su primo don Eduardo Aznar, acometieron ambos con creciente exito vastas empresas mineras y de transportes marítimos.

   De genio emprendedor y activo, de carácter enérgico y de admirable golpe de vista comercial, consigue invariablemente el triunfo en todos los grandes negocios que acomete.

   Examinando ahora los elementos que tienen a su disposición estos tres selfs-mademen, elocuentes ejemplos de lo que puede la voluntad humana cuando está dirigida por una inteligencia poderosa, enumeraremos ante todo los buques de que se componen las flotas Aznar y Compañía y Sota y Aznar.


   De modo que reunidas ambas Sociedades, disponen de un total de 68 vapores con 140.564 toneladas, siendo todos ellos verdaderos modelos de cargo-boats, a fin de poder luchar ventajosamente en los transportes con los buques similares de las demás naciones.

   Los barcos referidos han llevado el pabellón de nuestro país a regiones donde no era conocido hasta el presente, y efectúan constantemente su tráfico en los más apartados puertos del globo.

El vapor “Sestao”, de la casa Sota y Aznar, en el cargadero de Salto Caballo.
   Tenemos a la vista la última hoja de situación de buques que publica con fecha 8 de Abril el Boletín de la Marina Mercante, de Bilbao, y en ella encontramos a los vapores de las Sociedades Aznar cargando trigos en los puntos más lejanos del Río de la Plata, en el Brasil o en el Norte de América, llevando mineral a los puertos de los Estados Unidos, embarcando madera en el Canadá, conduciendo hierro a las ciudades del Báltico; frecuentando el mar Negro, el Danubio, el mar de Azoff, la India y el África Austral; en una palabra, los barcos de Aznar se hallan allí donde hay que disputar a la bandera comercial extranjera, en noble competencia, provechos que deben refluir sobre la riqueza general de España, o donde hay que llevar muestras de los productos españoles.

   Algunos de esos vapores son de construcción sistema Turret, que por sus condiciones especiales se dedican principalmente al transporte de granos, minerales, etc.

   Terminaremos estas líneas indicando que la casa Sota y Aznar posee las minas de Setares y Sierra-Alhamilla, con cargaderos en Salta Caballos, cerca de la costa, y en la ensenada de Agua Amarga, provincia de Almería.

   De los proyectados Astilleros Euskalduna ya nos hemos ocupado en anteriores números de esta revista, razón por la que damos por concluido nuestro trabajo, enviando nuestra entusiasta felicitación a los Sres. Aznar (padre é hijo) y a D. Ramón de la Sota, por la importantísima participación que vienen teniendo en el renacimiento de la Marina mercante española.

El vapor “Noviembre”, de la casa Aznar y Compañía, cargo-boat de 5.800 toneladas de carga.
Publicado el 10 de Abril de 1900 en

La Ilustración Española y Americana.