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sábado, 4 de febrero de 2023

El Rey en Bilbao, visita a los Altos Hornos.- 1907

El Rey en Bilbao, visita a los Altos Hornos.- 1907

 

El Rey disponiéndose a montar en el tren dispuesto para el servicio interior de los Altos Hornos
En la mañana del día 3 del corriente visitó D. Alfonso XIII la fábrica “La Vizcaya”, que la Sociedad de los Altos Hornos tiene en Sestao.

Llegó el Rey a las nueve en un bote del “Giralda”, en el que le acompañaba el ministro de Marina. El Rey vestía de almirante en traje de diario y el ministro iba de paisano. En otros botes iba el séquito de S.M., del cual formaban parte los generales Bascarán y Boado, el duque de Sotomayor, el marqués de Bayamo y el conde Grove.

En el muelle de la Benedicta que da acceso a los terrenos de la fábrica, se habían dispuesto un embarcadero y una tribuna.

El Rey en su visita a los talleres de "La Vizcaya" oyendo las explicaciones que 
de los trabajos le hizo el Sr. Zubiria.

Allí recibieron al Rey el gobernador civil, el militar, el Ayuntamiento de Sestao, el Consejo de Administración de la Sociedad de los Altos Hornos y el personal facultativo superior de la fábrica. En la tribuna daban guardia de honor los miñones. La banda municipal de Sestao y las cornetas de la guardia foral saludaron con la Marcha Real la llegada del monarca.

Después de recibir los saludos de las entidades y corporaciones citadas, el Rey subió con su séquito en el tren de servicio interior de “La Vizcaya”, ocupando un carruaje en cuya ornamentación figuraba la corona real. Todo el trayecto que este tren había de recorrer se había engalanado con banderas. En un arco de hierro adornado con los escudos de Vizcaya y Sestao, aparecía una inscripción que decía: “El personal de la fábrica saluda a S.M. el Rey”.

Los obreros de “La Vizcaya” reunidos en presencia del Rey

La Visita de D. Alfonso XIII fue larga y detenida, pues se prolongó más de dos horas. El monarca presenció con gran interés las más interesantes operaciones que allí se ejecutan.

Vista parcial de “La Vizcaya” y arco levantado para recibir al Rey. (Fotos: ADICROT)

Publicado en la revista Nuevo Mundo en 1907.

Fundación Sancho el Sabio. http://hdl.handle.net/1357/9997


sábado, 18 de marzo de 2017

Malos humos.- 1994

Malos humos.- 1994


   Dicen en Barakaldo que es el único pueblo de Euskadi en el que no se puede agarrar una buena borrachera porque los efectos del amoniaco, que persisten en el medio ambiente, le quitan a uno todos los vapores etílicos. Este chascarrillo popular es reflejo palpable de lo que padecen a diario y desde hace décadas los 100.000 habitantes de la localidad vizcaína, como los vecinos de ambos lados de la ría del Nervión.

Las emisiones incontroladas amenazan muchos polos industriales.
   El sábado 22 e3 noviembre, más de 2.000 baracaldeses se manifestaron para protestar contra la muerte de Jesús Artiagoitia. Su hija Itziar, presente en la concentración, sólo acertaba a repetir con patetismo el último recuerdo de su padre: “Abrió la ventana, tragó todo y cayó fulminado al instante”.

   Jesús Artiagoitia, que acababa de cumplir 70 años, tenía costumbre de ventilar su habitación. Sin embargo, aquella noche, la bocanada de aire fresco fue una bofetada espesa, amarilla y tóxica. Esa misma mañana, una fuga en la empresa Rontealde, la vecina factoría de ácido sulfúrico, dio lugar a una concentración inusual de anhídrido sulfuroso o dióxido de azufre (SO2), 13 veces superior al nivel permitido por la ley.

   La bocanada de Artiagoitia es otro latigazo a la decadencia de Baracaldo. Núcleo de población agrícola y ganadera en el siglo pasado, se ha convertido a lo largo de este siglo en una urbe, una megalópolis industrial, consecuencia directa de la explosión siderúrgica. Nadie recuerda el Baracaldo verde y frondoso, el de las huertas de pimientos y espárragos. Con la llegada a mediados del siglo pasado de los Ybarra, los Cousset, los Krupp y los Geuschin, la huerta se transformó en fábrica, en hierros retorcidos con olores a azufre o amoniaco.

    A principios de siglo, la población de Baracaldo se multiplicó por 30. La expansión siderúrgica atrajo también a las empresas químicas. Sin embargo, la falta de control, la ausencia de medidas y una legislación benévola han causado estragos en el gran Bilbao.

   Los responsables de la empresa Rontealde, la responsable del escape, considera que se ha sacado de quicio el tema. Koldo Iturraeta, jefe de producción, estima que siempre se ha respetado las normas y que la emisión de anhídrido sulfuroso nunca ha superado los 150 microgramos por metro cúbico que establece la ley. Pero reconoce que, al poner en funcionamiento la máquina principal, ha podido haber una emanación superior. “Ha durado poco tiempo y la mala suerte que hemos tenido es que hiciera ese día viento sur y todo se quedara en Baracaldo, en vez de dirigirse hacia la ría”, recuerda.

   Esta versión choca con la del grupo ecologista Eguzki, que lleva años luchando contra los atentados que se comenten en su ciudad. Chimeneas de humo amarillo escoltan la calle Buen Pastor del barrio de Lutxana, frente a la fábrica Sefanitro y Rontealde. Fernando, miembro de la organización explica su postura:

   “Esto es continuo. Llevamos cerca de diez años peleando contra esta empresa. Primero para que no se instalara y después para que se controle. Pero aquí cierran todos los ojos, desde el Ayuntamiento hasta el Gobierno vasco”.

   Razón no le falta a este joven baracaldés. El escape registrado hace diez días, en la empresa Rontealde, es el sexto ocurrido en los últimos seis años. La muerte de Artiagoitia es la segunda causada por los escapes. Pero, en el juicio, los responsables de la empresa salieron absueltos del presunto delito ecológico.


   El dióxido de azufre, el cuerpo del delito, es una molécula con dos átomos de oxigeno y uno de azufre (SO2). Tiene muchas aplicaciones en la industria: se usa en la fabricación de ácido sulfúrico, sulfuro de carbono, disolvente, pasta de papel, gas de circuitos cerrados de refrigeración. Este producto genera fenómenos irritativos sobre la mucosa ocular que pueden derivar en conjuntivitis crónicas. El contacto a grandes dosis predispone a la acidosis metabólica, una vez que la sangre absorbe el SO2. La acidosis puede provocar trastornos en algunos órganos del individuo, como el músculo, respiración, corazón, incluso provocar arritmias cardiacas. ”Si  las concentraciones se elevan, todo se puede agravar y conducir una bronquitis, un edema agudo del pulmón o la muerte de sujeto. El principal grupo de riesgo lo componen las personas afectadas de bronquitis o enfisemas”, confirma el doctor Rafael Cabrera, del Instituto Nacional de Toxicología. Artiagoitia tenía problemas respiratorios.

Chimenea principal de la fábrica de Rontealde.
   “Nos van a matar a todos”, afirma Mari Carmen, vecina del barrio de Lutxana que acaba de recoger a su hijo de la escuela. Como muchas madres, el día de los incidentes corrió a buscar a su hijo. Acababa de oír por la radio que se cerraran todas las ventanas y que la gente se quedara en casa: “Me asusté, pero es así todos los días. De noche no puedes colgar la ropa porque al día siguiente aparece amarilla. Si es de Nylon, con agujeros”, explica Mari Carmen.

   Los coches, las fachadas de las casas y los árboles son también víctimas de esta contaminación. Según los ecologistas, durante muchos años y sin ningún control se ha vertido a la ría todo lo que contaminaba: “Seguimos a unos camiones que salían de la empresa y vertían al mar todos sus residuos”, comenta Fernando. En el bar Casa Social y Club del Jubilado del barrio de Lutxana de Baracaldo, jóvenes y viejos contemplan las chimeneas de las empresas químicas que lanzan al cielo los humos contaminantes. Forman parte de su vida cotidiana.

   “Es preocupante y hasta alarmante que los baracaldeses no se movilicen más. La gente reacciona sólo frente a la tragedia y es que en época de crisis y con mucho paro nadie está para que se cierren empresas aunque contaminen”, explica José Luis, un jubilado de 68 años.

   El Gobierno vasco acusa a los responsables de la fábrica de incumplir el protocolo a seguir en los arranques y paradas de la planta. Técnicos alemanes que pusieron en marcha hace casi diez años las máquinas de Rontealde se han desplazado hasta Baracaldo  para verificar las instalaciones. Desde el ejecutivo de Vitoria se afirma que no se persigue el cierre definitivo de la fábrica, sino que se resuelvan los problemas de emisión. La calle está convencida de que las medidas no servirán de nada y serán provisionales, que las empresas contaminantes seguirán como siempre a su libre albedrío sabiendo que el negocio es más importante que la salud de sus habitantes.


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Publicado por Gorka Landaburu y Javier Olivares el 7 de Noviembre de 1994

En Cambio 16

Obra original perteneciente a los fondos bibliográficos de la Fundación Sancho el Sabio Fundazioa. (Vitoria-Gazteiz).

http://hdl.handle.net/10357/15271





sábado, 4 de marzo de 2017

El Futuro del Norte.- 1991

El Futuro del Norte.- 1991


   Aunque el pasado 24 de enero el ministro de Industria, Claudio Aranzadi, no lo declaró tal cual en la conferencia de prensa que siguió al Consejo de Ministros, lo tenía en mente cuando anunció las medidas tomadas para la reindustrialización del Principado de Asturias. Y, sin embargo, la intranquilidad y la incertidumbre apenas han disminuido en la calle, en las casas de los trabajadores del astillero de Bazán, en el Ferrol; de los mineros del pozo Barredo, en Mieres; de los obreros de Foarsa, en Reinosa, o de la cabecera en Sestao.


   “No sé si creen en el futuro, pero es que nadie les ha explicado cómo será”, señala el sociólogo de Pola de Siero, García Fonseca. El ministro fue muy cauto en sus palabras. “El futuro no pasa por las ayudas sectoriales, sino empresariales y de infraestructuras”, dijo. Después de casi media vida de maestro en varios pueblos de las cuencas mineras, Venancio Sáez, 67 años, afirma que hay que hurgar en la psicología de los mineros para entender sus temores y desconfianzas. “Mire, el minero apura la vida constantemente, Gasta cuanto tiene y pronto, porque para él, sin duda por su trabajo, la vida es imprevisible. Por eso no se fía de las buenas intenciones sino de los hechos concretos.”

   Para Iñaki Igórriz, 42 años y gerente de una fábrica de aceros con 185 empleados que fundó su abuelo, el alarmismo de los sindicatos, los silencios de la administración autonómica y central y cierta mentalidad victimista del obrero vasco y asturiano “han alimentado un panorama de supuesto caos que tampoco tiene razón de ser”. En su opinión, se avecinan años difíciles, “qué duda cabe”, pero nada que no pueda remediarse a corto plazo “con unas políticas industriales fijadas por el mercado y sus necesidades. El problema en que nos hemos acostumbrado todos, empresarios y trabajadores, a que el Estado nos saque las castañas del fuego, y ahora, por exigencia de la Comunidad Europea y del mercado único, nos da miedo andar sueltos de la mano”, concluye.

   Miedo, en cualquier caso, fundado. Sólo en el primer semestre de 1991 se vieron afectados por expedientes de regulación de empleo 57.304 trabajadores de la cornisa cantábrica. Y el rumor de nuevos ajustes para 1992 ha encendido los ánimos como la llama en una mecha de pólvora. “Si queremos formar parte de Europa hay que ir acostumbrándose a los ajustes, a las puestas a punto, porque el mercado no es rígido, sino cambiante. En toda Europa se procedió de igual manera en la década pasada. En todo caso, deberíamos preguntarnos por qué entonces no seguimos sus pasos. La realidad es que nuestros productos siderúrgicos son más caros, menos competitivos, y las fábricas se están convirtiendo en inmensos almacenes. O hacemos nosotros el ajuste o lo llevará acabo el mercado y éste no se anda con muchos miramientos”, señala el catedrático de Economía y vicepresidente del Banco de Asturias, Álvaro García Cuervo.

   Lo que tiene en vilo a los mineros, a los obreros de la siderurgia asturiana o los trabajadores de la metalurgia vasca son las consecuencias de este ajuste, la incertidumbre de una nueva reconversión industrial. Incluso se habla de la desertización humana de algunas comarcas, que el sociólogo García Fonseca no cree que vaya a producirse. “Algún tipo de inmigración sí habrá. Jubilados que decidan marchar a zonas más secas, por el problema de la silicosis y, a corto plazo, de jóvenes, ya que los ajustes del ministerio son tajantes e inmediatos y la generación de nuevos empleos no lo será.”

  Ni siquiera migraciones fuera de la comunidad autónoma, ni más lejos de los respectivos límites provinciales. Se tratará, en definitiva, como indica Álvaro García Cuervo, “de una distribución más racional de la población.” La excesiva concentración industrial y humana alrededor de Hunosa, Ensidesa y AHV, o la dependencia de una sola fuente de riqueza, como en el caso de El Ferrol de los astilleros de Bazán, tenderá a desaparecer en beneficio de un tejido industrial más diversificado y cuyos centros neurálgicos lo conformarán pequeñas y medianas empresas.


   La mini acería de horno eléctrico de nueva construcción en Baracaldo, que sustituirá a la cabecera de Sestao, es un ejemplo de tipo predominante de empresa futura. “Hay que aclarar que dejar o reconvertir una actividad muy intensa en capital y trabajo humano, como es la siderurgia integrada de Altos Hornos de Vizcaya y Ensidesa, no quiere decir que otras actividades del sector de transformación no vayan a ser viables”, puntualiza Gontxal Barasorda, director de estudios de la Caja Laboral Popular.

   Se trata de mirar el ejemplo alemán, que en la década pasada dirigió su industria metálica hacia las últimas etapas del proceso de producción, al revés de Euskadi, en que el predominio de las primeras, fundición y aceros es abrumador. En opinión de Gonxal Barasorda, la especialización, el alto componente tecnológico y un producto final de mayor valor económico, como el elaborado en las empresas de maquinaría y herramientas, se dibujan como las únicas alternativas con futuro.

   La reconversión requerirá una mayor cualificación de la mano de obra, “pero esto no implica más despidos, sino unos programas adecuados para su reciclaje, al estilo de los que ya existen en Europa”, señala Andoni Callero, catedrático en la Universidad Comercial de Deusto. El temor de los cientos de talleres diseminados por Euskadi y Asturias, con un empleo entre 50 y 80 personas, de que una reconversión en la cúspide del tejido industrial también les arrastre a ellos, “no está del todo justificado”, según Gontxal Barasorda.


   El futuro de estos pequeños y de oficios en aparente desuso, como ajustadores y fresadores, “es muy prometedor en el contexto de la diversificación y especialización industriales”.

   Como puntualiza Daniel Cobos, director de explotación de Industria Avilesas, “el futuro pasa inevitablemente por la elaboración de productos con un mayor valor añadido. Nuestros productos están compitiendo con otros procedentes del Tercer Mundo donde la mano de obra es muchísimo más barata”. Aun así, en su opinión, el principal problema de la industria asturiana sigue siendo su deficitaria red de comunicaciones por carretera y marítimas.

   En este sentido, el menor desarrollo industrial y de infraestructuras en Asturias y Galicia enfrenta a ambas comunidades con una serie de problemas específicos. Mientras en Euskadi la reconversión afectará la epidermis del tejido industrial, puesto que el peso especifico de AHV en la economía vasca no es tan relevante, en Asturias o Bazán afecta al sistema nervioso. El futuro diseño industrial sería común para toda la cornisa cantábrica, pero en el caso de Asturias, por ejemplo, se derivan unas consecuencias sociológicas que inciden directamente en la desaparición de alguno de los sectores sociales con personalidad más definida y el nacimiento de otros.

   De la minería de Hunosa viven más de 225.000 personas, casi una cuarta parte de la población del Principado. Ensidesa ha mantenido un peso especifico lo suficientemente grande como para que el capital privado haya preferido mantenerse a su abrigo antes de iniciar una expansión. La dependencia de un tipo de producción y la garantía del Estado explican, según el sociólogo Carlos Prieto, “que los cambios por un ajuste o una reconversión sean muy profundos, no solo tocan el tejido industrial, incluso las maneras de vivir y relacionarse”.

   Las cuencas mineras están lo bastante castigadas industrial y ecológicamente como para necesitar un largo barbecho antes de que nuevas empresas decidan instalarse en ellas. El centro, este y oeste del Principado se perfilan, entre tanto, como las futuras zonas de expansión industrial. El cierre de 9 de los 21 pozos de Hunosa previsto por el plan de ajuste es el preludio del fin de la minería en las cuencas, que todo los más se prolongará hasta el año 2002, fecha en que la Comunidad Europea dar carpetazo a cualquier tipo de subvención y ayuda estatales. Con la minería desaparece “un sector social muy reivindicativo, muy organizado y solidario, y con una gran capacidad de movilización, que durante generaciones enteras ha sido espejo de otros sectores y el referente de la región”, según García Fonseca.


   El sociólogo Carlos Gómez Gil confía en que esta década baste para que los hijos de los mineros asuman el hecho de que el pozo ya no será el inevitable refugio laboral, y las posibilidades de una sociedad más abierta y flexible. Carlos Gómez Gil apunta que en Alemania y Francia los pilares de formación para otra actividad laboral, que complementaron las medidas de ajuste en el sector minero, fueron un éxito. “Evidentemente, la reconversión industrial sienta las bases para el nacimiento de una nueva clase media”.

   Para Antonio Morán, propietario de una agencia de servicios empresariales, “el trabajador asturiano tiene que concienciarse de que el futuro de la región ya no dependerá en exclusiva de la suerte de Hunosa o Ensidesa y que además estas dos empresas estarán obligadas a competir con otras privadas. Eso implica, en primer lugar, que deben ser rentables y punto”. Antonio Morán no cree en ninguna catástrofe para la economía asturiana. Dice que el mero hecho de que importantes multinacionales, “y de primer orden”, se estén instalando en el Principado “es un indicio de la futura buena salud de nuestra economía. Lo que pasa es que el asturiano es de por sí bastante pesimista, la mayoría de las veces sin motivo”.

   La reestructuración del futuro tejido industrial también repercutirá en la recomposición de paisaje agrario y en la reorganización del mapa urbanístico en algunas zonas de la cornisa cantábrica. Muchas aldeas y pequeños núcleos urbanos en estrecha dependencia de las explotaciones mineras desaparecerán. La estampa muy parcelada del campo gallego, asturiano y, en menor medida, del vasco se abrirá a una reconversión agraria que ha dado sus primeros y tímidos pasos en la vecina Cantabria. La explotación agraria familiar ya no resiste la competencia europea en el seno del mercado único. En Cantabria, una nueva clase media agraria está surgiendo a la sombra de la concentración parcelaria y granjas con ganado estabulado.


   Para el sociólogo García Fonseca no hay que pasar por alto el impacto de estos cambios en la mentalidad colectiva. En su opinión, la diversificación del futuro tejido industrial de la cornisa incidirá en una pérdida importante del sentimiento de apego que el asturiano y el gallego, sobre todo, sienten por el lugar en que nacieron. Por otra parte, la especialización y cualificación profesionales de la nueva mano de obra industrial pondrá punto final a un tipo de economía familiar basado en la autosuficiencia que proporcionara el salario y el rendimiento de las dos o tres vacas y el huerto. “El tipo de economía familiar mixta ya es casi una reliquia del pasado y mantenerla significaría, de alguna manera, poner obstáculos al progreso”. Concluye Carlos Gómez Gil.

   Miguel de Unamuno resumió el alma de los vascos en su eterno conflicto “por querer ser dueños de su futuro sin renunciar a ser hijos de su pasado”. Las palabras de escritor bilbaíno bien pueden extenderse al resto de la cornisa cantábrica, que vive momentos tan inciertos como esperanzadores a la espera de que se cumplan las palabras del presidente del Principado de Asturias, Juan Luis Rodríguez Vigil: “Que 1992 sea una ventana abierta de par en par al futuro y a progreso.”


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Publicado Fernando Urías en 1992

En Suplemento Semanal

Obra original perteneciente a los fondos bibliográficos de la Fundación Sancho el Sabio Fundazioa. (Vitoria-Gazteiz).

http://hdl.handle.net/10357/27756



sábado, 21 de enero de 2017

Sefanitro. Una industria contra un pueblo.- 1977

Sefanitro. Una industria contra un pueblo.- 1977

   En Bilbao ha nacido “Herri Lan” grupo que se define como “un equipo de profesionales del derecho, economistas, médicos, ingenieros, aparejadores… abierto a cualquier profesional, que quiera trabajar en el estudio del urbanismo, ecología, medio ambiente, sanidad y enseñanza. Y cuando decimos abierto es que solamente nos exigimos unos criterios mínimos de conciencia ideológica”.

De forma resumida, éstos serían:

1.º Visión de la situación política actual como desarrollo capitalista (monopolios y multinacionales) amparado por el estado burgués, desatendiendo a las clases trabajadoras.

2.º Consideración del capital como artífice de la ciudad industrial en detrimento de la calidad de vida.

3.º Acentuación de las contradicciones entre los intereses del capital y los populares.

   El ejemplo que el equipo “Herri Lan” da con este estudio concreto de 50 páginas que abarca todos los aspectos del primer problema, que consideran el de SEFANITRO, creemos que marca la pauta que cada vez será más frecuente de asunción por parte de los propios interesados en los problemas que las grandes empresas plantean a los núcleos de población a quienes el estudio ofrece los datos y deja la solución en manos de quien debe tomarla, el pueblo.


SEFANITRO y Baracaldo

   El informe de “Herri Lan” señala como justa la oposición del pueblo de Baracaldo a la ampliación de la Planta de Amoniaco de SEFANITRO a la que son favorables los partidos mayoritarios, y las Centrales Sindicales USO, UGT y CCOO. Señala el que la empresa ha logrado enfrentar a los trabajadores con el pueblo de Baracaldo, del que ellos son parte, confundiendo también a partidos y centrales. El Ayuntamiento de la villa parecía haber sido convencido de su error de permitir la ampliación por los informes técnicos y jurídicos del Asesor Jurídico del propio Ayuntamiento, el Recurso de las asociaciones de Vecinos y el informe de la Cátedra de Derecho Administrativo de Bilbao, cuando se retira el Contencioso que presentaba junto con las Asociaciones. El problema concreto de Baracaldo en este caso es un índice de lo que ha pasado en el País Vasco a gran escala y también en el resto de España, el gran capital ha planificado la industrialización buscando el máximo rendimiento con el mínimo coste social, provocando la degradación del nivel de vida, el cáos urbano, la contaminación y el riesgo de descapitalización.


SEFANITRO: Historia

   A fines de 1972 SEFANITRO HABÍA FORMULADO a la Dirección General de Industrias Químicas su proyecto de ampliación de la planta de amoniaco de Luchana-Baracaldo proyecto mantenido en secreto hasta 1974: el 31 de Octubre del mismo año, la Comisión Permanente del Ayuntamiento acuerda informar favorablemente la petición.

   Tanto por parte de la empresa como del Ayuntamiento el asunto se había llevado en el mayor secreto y de poco claro.

   Los vecinos ven de repente como empiezan las obras y se plantean el dilema de aceptar la planta o rechazarla. Intentan conseguir una copia del proyecto para informarse pero ni SEFANITRO ni el Ayuntamiento ni la Comisión Provincial de Servicios Técnicos ni el Colegio de Ingenieros se la facilitan. Durante 1975 y1976 continúan los hechos, el Ayuntamiento tan pronto resuelve a favor de SEFANITRO (31-10-74, 13-2,76, 29-9-77) como en contra (27-6-75, 9-4-76) motivadas éstas por la presión de las Asociaciones de Vecinos, manifestaciones de hasta 50.000 personas, recursos de reposición y los informes citados del Asesor Jurídico del Ayuntamiento y la Universidad de Bilbao. Como broche, la empresa amenaza con cerrar la planta por razones económicas si no se autoriza la ampliación, lo que es un chantaje a los trabajadores que llevará al enfrentamiento de los mismos con los vecinos.

   Los partidos políticos: PSOE, UCD, PNV, AP, PC; las centrales CC.OO., UGT, USO y ELA-STV se declaran favorables a la ampliación. Los vecinos piden un referendum que es denegado por el Ayuntamiento se retira del contencioso-administrativo quedando las Asociaciones de Vecinos solas frente a todos.


Aspectos económicos

   Los productos fabricados por SEFANITRO son fertilizantes destinados al abastecimiento del campo español, ese campo en el que el gran capital eatá ahora penetrando tras haberse servido de él para la industrialización del país; el gran capital ha ido controlando gradualmente todos los procesos que intervienen en el campo: suministro de fertilizantes, talleres de maquinaria agrícola, comercialización de productos agrícola, comercialización de productos etc. SEFANITRO no es ajena a este montaje. Sus productos son necesarios para el campo y viceversa; el gran capital controla el campo y SEFANITRO es contralada por aquél.

   Las buenas perspectivas de la empresa se ven cortadas en 1976 al tener que cerrar la planta de amoniaco de la factoría de Luchana-Baracaldo por insuficiente suministro de gas de Cock; ante la escasez propia y el cierre se tuvo que importar. Para subsanar esto la Dirección propone la instalación de una nueva fábrica en sus terrenos, con una producción de 300.000 toneladas (La mayor de España y una de las más grandes de Europa).

   Pese a la actual situación las perspectivas son buenas por:

1º. El interés del gran capital por el campo.

2º. La necesidad de fertilizantes para los nuevos regadíos.

3º. La extensión del uso del abono químico.

4º. La posible apertura de mercados internacionales.

   Ante la escasez actual de amoniaco la producción de la planta en proyecto la cubriría por entero.

   Los informes económicos de SEFANITRO señalan un fuerte endeudamiento motivado por los créditos que pidió cuando creía que la nueva planta se realizaría sin problemas. Pero la situación de la empresa no es desesperada; tiene asegurada casi por completo la importación de materias primas y libres de aduanas. SEFANITRO pasa por un mal momento debido a la mala política crediticia. Si deja la instalación de la planta, rescinde los créditos y vende los materiales contratados, es más que probable que la empresa saliera a flote a medio plazo pues la venta del material ya comprado para la planta (antes de la devaluación) sería un buen beneficio. Esto nos lleva a la conclusión de que más que superar la crisis económica por medio de la nueva planta, es el afán de mayores beneficios (Beneficiándose de la subvención estatal a la producción de amoniaco) lo que SEFANITRO persigue. A ello le ayudaría la ideal ubicación de su factoría en Luchana-Baracaldo, con toda la industria e infraestructura circundante.


Ordenación del territorio

   Todo proceso de crecimiento económico va acompañado de la aparición de problemas urbanísticos, sociológicos, económicos, cuya solución será el logro de un equilibrio social de todos los grupos que intervienen en el proceso de crecimiento. Hoy seguimos un periodo de desajustes en los que el pueblo bien poco puede hacer como no sea asumir y sufrir los costos sociales.

   El Juego de SEFANITRO es apoyarse en argumentos de coyuntura crítica para aplicar y consolidar su política logrando así la máxima eficacia y rentabilidad; solo considera el espacio en función de la mejor localización para sus intereses económicos eludiendo el aspecto global del entorno industrial y urbano. La insistencia de la empresa limitándose a un exclusivo emplazamiento responde al propósito de rápida rentabilidad y mínima inversión, al que ya estamos acostumbrados.

   En Agosto del 76 SEFANITRO encarga a O.C.I.N.C.O. un estudio de otros posibles emplazamientos (señalados de antemano por ella), el informe que resulta muy débil. Las condiciones pedidas sólo podían ser cumplidas en el emplazamiento actual.


Contaminación y peligrosidad

   Las condiciones climatológicas de la comarca del Gran Bilbao en la que está enclavado Baracaldo no son las más óptimas para la industria química por otra parte tan abundante. Los contaminantes emitidos son muchos y su influencia sobre la salud grande; la situación de contaminación de la Ría de Bilbao es quizá la mayor de España.

   SEFANITRO no es ajena a este fenómeno y más peligrosa es por su situación dentro del casco urbano, no habiendo cumplido sus instalaciones todas las medidas de seguridad requeridas.

   El Ministerio de Industria emitió en Mayo del 75 un Plan Piloto sobre la contaminación de la zona, lo que obligó a tomar medidas correctoras a muchas empresas. Entre ellas la que nos ocupa y este plan no se está llevando a la práctica o se realiza con lentitud.


Aspectos jurídicos del problema

   Un poco sobre hechos consumados, nuestra legislación ha pretendido imponer unos mínimos correctores que aliviarán la contradicción entre desarrollo industrial y degradación del medio ambiente; en Noviembre del 61 se publica el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubles, Nocivas y Peligrosas. Este Reglamento junto con la Orden del 15 de Marzo de 1963 da instrucciones sobre la aplicación y Ordenes Municipales de cada Ayuntamiento, constituyen legislación vigente sobre el tema.

   Un proyecto de la envergadura del de SEFANITRO obtiene el visto bueno de la Alcaldía con sólo 10 días de información pública.

   La industria está emplazada dentro del casco urbano, incumpliendo el Reglamento de Actividades Molestas e Insalubles, en algunos casos a sólo 30 m de las casas cuando la distancia mínima legal es de 2.000 m, dentro de un radio de acción de 2.000 m a partir de SEFANITRO hay no menos de 200.000 habitantes además es una zona altamente contaminada.

   Como ya dijimos al principio, las Asociaciones de Vecinos son las únicas que han seguido oponiéndose a la ampliación de la planta de amoniaco, teniendo pendiente el recurso contencioso-administrativo al que el Ayuntamiento retiró su apoyo. Continúan insistiendo en la celebración de un referendun para que sea el pueblo entero el que tome la decisión final sobre este problema, similar a tantos otros, el mayor de los cuales es de llenarnos de Centrales Nucleares toda España.

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Publicado en 1977

Obra original perteneciente a los fondos bibliográficos de la Fundación Sancho el Sabio Fundazioa. (Vitoria-Gazteiz).

http://hdl.handle.net/10357/22599



sábado, 14 de enero de 2017

Vizcaya, la industria en picado.- 1975

Vizcaya, la industria en picado.- 1975


   Ante la recesión actual en la industria vizcaína que afecta a casi todos los sectores, especialmente el del metal, han sido numerosas las voces de alarma oídas estas últimas semanas en esta provincia.

Altos Hornos de Vizcaya
   En reunión celebrada el día 15 del pasado mes los 65 empresarios del sector del metal, en el que están encuadrados sectores como la siderurgia, electrodomésticos, construcción naval, herramientas, aceros, bienes de equipo, etc., han anunciado: “la gravedad de los problemas comunes y sin que se vislumbren mejores perspectivas en un futuro inmediato. Desde hace meses se ha observado una continua recesión en la demanda, con el consiguiente incremento de stocks, que alcanza, en bastantes casos, niveles muy superiores a los normales y provocan, asimismo, una fuerte reducción en la producción, llegando a infrautilizaciones de la capacidad productiva en algunas situaciones del cincuenta por ciento”.

   La creciente inflación y la crisis económica internacional, con la elevación de costes de producción dificultando la autofinanciación, hacen difícil no sólo las exportaciones, sino también cualquier medida reactivadora. A estas serias dificultades, que provocan el pesimismo industrial vizcaíno del momento, se añaden la imposibilidad o la renuncia a invertir. Inversión considerada en estos momentos como prácticamente nula.

Altos Hornos y Sestao al fondo.
   Por otra parte, la continua recesión de la demanda ha provocado una gran acumulación de los stocks, sin gran esperanza de liquidarlos normalmente a corto plazo.

   La industria pesada suele ser la última en entrar en este tipo de crisis a nivel nacional. En este caso, la vizcaína se puede ver, y de hecho se resentirá de la doble crisis nacional e internacional. Si en Europa el hundimiento de la siderurgia está llevando consigo el paro, que se traduce en una reducción de los horarios de trabajo y en una disminución de las importaciones y exportaciones (en la CEE, por ejemplo), nuestro país puede verse sometido a una ola de paros forzosos que incrementaría una tensión social de todos ya conocida. En muchas empresas vizcaínas se plantea ya la posibilidad de reducir plantillas y suprimir horas extraordinarias. Los empresarios que han dado su voz de alarma consideran que si a nivel nacional muchos sectores han tocado fondo, las empresas vizcaínas, por su parte, no lo han hecho todavía: “La situación es suficientemente crítica como para que se tomen medidas urgentes antes de tocar fondo”, comentaba a CAMBIO16 un empresario de la margen derecha. También este debilitamiento económico se resiente en los sectores químicos, del papel y la madera, previéndose en empresas medianas o pequeñas expedientes de crisis o hundimientos espectaculares.

La industria entre Baracaldo y Axpe.
   En otro orden de cosas y según fuentes bancarias, la evasión de capital en la provincia de Vizcaya en los últimos meses se cifraría en la suma de trescientos millones de dólares.

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Publicado el 6 de Octubre de 1975 en la revista CAMBIO 16

Obra original perteneciente a los fondos bibliográficos de la Fundación Sancho el Sabio Fundazioa. (Vitoria-Gazteiz).

http://hdl.handle.net/10357/13591
     


jueves, 5 de enero de 2017

Vizcaya, falla la infraestructura.- 1975

Vizcaya, falla la infraestructura.- 1975

Actividad de en la ría del Nervión a la altura de Sestao.
    Cuando en estos momentos de crisis económica generalizada, tanto a nivel mundial como nacional, se examina la economía de Vizcaya, dentro del conjunto de su cada vez más extensa zona de Influencia, extendida ya no sólo a las Vascongadas y Navarra, sino a una gran parte de las provincias de Santander, Burgos y Logroño, sorprende comprobar que los problemas que afectan a otras zonas son aquí diferentes y en líneas generales menos graves que en la mayor parte del país. Lo que no resulta tan fácil es examinar las causas de estas diferencias.

   Conviene recordar primeramente que, según los estudios realizados por el Banco de Bilbao, la renta por habitante de las tres provincias que integran el País Vasco es la más elevada de todo el país. Por delante, desde luego, de Madrid y Barcelona. Es la consecuencia de una importante industrialización, en primer término, acompañada de una agricultura poco brillante, pero muy rentable, y un sector servicios de primera fila: Banca, seguros, transporte marítimo.

   Tal vez por ello, por ser bastante diversificada y por no haber resultado afectado ninguno de sus sectores clave por la actual crisis es por lo que se aprecia menos el parón general de la economía y especialmente el aspecto más lamentable del mismo, que es el paro obrero.

Sectores y paro.

   Fundamentalmente, los sectores más afectados por la actual recesión a nivel nacional son el textil, la construcción, el automóvil y -el año pasado pero parece que no el actual - el turismo. Ninguno de estos sectores tiene importancia grande en el País Vasco, salvo el de la construcción, en el que se han dado determinadas circunstancias especiales, como son la construcción del superpuerto y la central nuclear de Lemoniz, que han aliviado sensiblemente los problemas del mismo.

   No existe en Vizcaya industria textil alguna. Tampoco la confección reviste importancia. Por lo que hace referencia a la industria del automóvil, es evidente que la industria auxiliar del mismo había experimentado en otras ocasiones de crisis graves dificultades, que ahora no se han producido como consecuencia fundamentalmente de una cierta diversificación de producciones en muchos de los talleres y, por otra parte, porque el impacto no ha sido brusco, sino relativamente lento y, sobre todo, esperado. En consecuencia, se pudieron suavizar los efectos inevitables.

   El turismo en toda esta región es local, cuando no nacional. Los extranjeros no son excesivamente numerosos, y en aquellas zonas próximas, como Santander, no son clientes de hoteles, sino, por regla general, propietarios de apartamentos desde hace años. En consecuencia, han continuado viniendo, porque el costo en España es normalmente inferior que en el extranjero, especialmente en Francia.

   No ha habido, en consecuencia, paro. Los periódicos continúan publicando anuncios pidiendo personal, tanto cualificado como peonaje. Es esta la mejor muestra de que la actividad económica general mantiene un ritmo relativamente normal.



La inflación

   El problema más grave, como en todos los aspectos de la economía, es el de la inflación, que viene a ser idéntica a las de las otras zonas del país. Ahora bien, la consecuencia de esta Inflación ha sido un endurecimiento a la hora de negociar los convenios colectivos. Diciembre y enero han sido, a este respecto, meses muy conflictivos. Sin embargo, y a pesar de que las huelgas han sido muchas, no se ha producido ningún conflicto realmente grave y sobre todo excesivamente duradero, como fue en su día el de Laminación de Bandas. Finalizado el periodo de contratación colectiva, la conflictividad puede decirse que ha desaparecido, aunque existe un gran Interés sobre las normas concretas recientemente aprobadas sobre la regulación de la huelga.

   La entrada en vigor simultáneamente de centenares de convenios colectivos, en los que como mínimo se recogía la mejora salarial que suponía el aumento del coste de la vida, ha producido bruscamente un Incremento en la  capacidad adquisitiva de la gran masa de la población que ha hecho que en los primeros meses del año haya persistido la tensión inflacionista. Incluso no han disminuido las compras de determinados artículos de uso duradero como son automóviles y electrodomésticos. Sin embargo, a medida que van transcurriendo los meses, la situación tiende a normalizarse y el peso de los cada vez más elevados precios, incide sobre el público.

   Un fenómeno interesante es el de la demanda de pisos y apartamentos' ya 'construidos que se mantiene firme, pero sin excesivas alegrías, ya que los precios de los mismos se aquilatan al céntimo.

Buques en los Astilleros Euskaduna

El sector siderúrgico

   Tal vez una de las principales razones por las cuales el impacto de la crisis en Vizcaya no ha sido muy grande ha sido la situación del sector siderometalúrgico, que representa un 60 por 100, aproximadamente, de la actividad industrial. Mientras que determinadas ramas y especialmente la de electrodomésticos sufren los efectos de la recesión, otras muchas y especialmente todas las relacionadas· con el petróleo, como fábricas de tubos accesorios y derivados, tienen trabajo asegurado para tres o cuatro veces sus posibilidades.

   Los astilleros, que tienen un futuro un tanto difícil, ofrecen en estos momentos una actividad intensa. Y con ellos la industria auxiliar. Y, por otra parte, la exportación, cada vez más importante en esta zona, está sufriendo dificultades del mercado nacional. En definitiva, no existen problemas especiales, porque el de la inflación y las alzas de precios no son exclusivos de esta provincia.

Imagen aérea del Abra.
La infraestructura

   Cara al futuro, donde las dificultades van a ser mayores será en lo relativo a la infraestructura. El Estado ha dejado de realizar muchas obras fundamenta1es; que ha hecho suyas la iniciativa privada. El superpuerto y las autopistas son los ejemplos más claros. Pero en los años venideros se apreciará claramente lo que se ha dejado de hacer. Especialmente en acceso, en atenciones hospitalarias, en enseñanza, etcétera.

   El problema del aeropuerto es un problema vivo y diario que todos .padecemos. El laberinto y las dificultades del tráfico son probablemente los más intensos de España. Las nuevas autopistas de acceso a la Meseta y enlace con Cataluña y las otras provincias del Cantábrico facilitarán la comunicación “a larga distancia” pero aumentarán los problemas de los accesos y del tráfico interior. Y lo mismo sucederá con el superpuerto, el mayor de España y el peor comunicado.

   Estos problemas son los que han de resolverse en los próximos meses, no años, porque si  se espera a los años no es probable que tengan solución.

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Publicado el 27 de Mayo de 1975 por Fernando Barrena en la revista CAMBIO 16

Obra original perteneciente a los fondos bibliográficos de la Fundación Sancho el Sabio Fundazioa. (Vitoria-Gazteiz).

http://hdl.handle.net/10357/13591