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sábado, 11 de marzo de 2017

Colectivo Mujeres de AHV.- 1993

Colectivo Mujeres de AHV.- 1993


   En Barakaldo asistimos algunos colaboradores de Libertad Siete a una manifestación convocada por los sindicatos del grupo AHV, en defensa de la industria de esta zona y en muestra de solidaridad con el “Colectivo Mujeres de AHV”, por la agresión que sufrieron por parte de las Policías Municipal y Autonómica al ser desalojadas durante la celebración de un Pleno en el ayuntamiento de Barakaldo. Intentaban que se tratara una moción en defensa de AHV y del empleo en esta zona. Una mujer de este grupo tuvo que ser ingresada en el hospital de Cruces con traumatismo craneal.


   El “Colectivo de Mujeres de AHV” lo forman esposas de trabajadores de Altos Hornos de Vizcaya, que han decidido agruparse para colaborar en la defensa de nuestra industria. Con un grupo de ellas hablamos al terminar la manifestación. Estamos con Begoña, Blanqui, MªAsun, Conchi y Loly, entre otras, y responden alternativamente a nuestras preguntas.

PREGUNTA: ¿Cómo nace la idea de forma el Colectivo de Mujeres?

RESPUESTA: Ya antes de la Marcha de Hierro estábamos participando de forma individual, pero fue allí donde tomó cuerpo la idea, allí nos conocimos muchas mujeres que hasta entonces no nos conocíamos. Nos constituimos en una asamblea celebrada en Sestao, a la que acudimos unas 500 mujeres, el 17 de noviembre del 92.

P.: ¿Qué es los más gratificante del trabajo y de la lucha que habéis seguido?

R.: A mí personalmente sentirme útil y yo creo que a las demás también, quitarnos la cosa ésa que teníamos de impotencia; por lo menos salimos a la calle a reivindicar algo que sabemos que es nuestro, y claro, el desmantelamiento industrial de la zona es muy importante. Nos sentimos útiles a la sociedad con lo que estamos haciendo.
P.: ¿Qué respuesta habéis tenido por parte de los compañeros de la fábrica y de la sociedad en general?

R.: Ha habido de todo, hay quien nos ha criticado y quien nos ha apoyado.

P.: ¿Por dónde venían las críticas?

R.: Pues que teníamos que estar en casa. De la propia fábrica, de la calle pues eso, que la mujer tiene que estar en casa. Hay mucho reaccionario todavía.

P.: Y los apoyos. ¿De dónde los habéis conseguido?

R.: Del colectivo de los chavales de “Geroa” y también el apoyo recibido el día de la Huelga General de la Margen Izquierda y Zona Minera, de los comerciantes y por descontado, el de nuestros maridos. Por lo que respecta a la sociedad en general, bueno, lo ven con buenos ojos, pero la realidad es que no participan.

P.: De cara al futuro, ¿tenéis algún proyecto para realizar, vais a seguir con las movilizaciones que estáis llevando hasta ahora?

R.: De momento estamos presentando mociones en los ayuntamientos. Pensamos que el problema de Altos Hornos de Vizcaya sobrepasa lo laboral, para convertirse en un problema social desde el momento en que se está hablando de un colectivo tan grande que puede quedarse sin empleo. Nosotras como ciudadanas, como gente del pueblo, pensamos que los ayuntamientos tienen algo que decir y que responsabilizarse, y ahí estamos nosotras con la presentación de las mociones.

P.: Aprovechando lo que nos contáis de los ayuntamientos, nos gustaría que nos explicaseis los incidentes ocurridos en el ayuntamiento de Barakaldo.

R.: La verdad es que es todo tan desagradable, que sólo da pena. Es la reacción que tiene el poder por no abordar el diálogo; nosotras queríamos hablar y ellos, como siempre, utilizan el argumento de que no es un tema urgente y que ya habrá tiempo; claro, ellos tienen todo el tiempo del mundo, porque tienen muy pocas ganas de hacer algo. Lo que están haciendo es ponernos todas las trabas que pueden.

P.: Que reflexión haríais sobre vuestro trabajo.

R.: A mí lo que me parece más positivo de toda ésta experiencia es que un grupo de mujeres ante un problema grave es capaz de organizarse y trabajar por una causa a todas luces justa como es el futuro de nuestras familias. Y lo mismo que nos hemos organizado nosotras, se pueden organizar otras que saquen conclusiones de lo que nosotras estamos haciendo.

P.: Vosotras que habéis tenido contacto con el movimiento sindical, ¿cómo veis su trabajo, pensáis que hay salidas para una situación tan difícil como la que tenemos actualmente?

R.: Bueno, yo creo que la fuerza se consigue con la unidad sindical y eso ha sido durante mucho tiempo algo muy positivo, si bien nosotras no tenemos mucho contacto con los sindicatos, la base de nuestra organización ha sido que superábamos toda diferencia sindical o política, o sea, que nuestros compañeros pueden ser de lo que sea y cada una tendremos nuestra opinión política, pero funcionamos por asamblea, por votación, y las alternativas que salen son las de todas e intentamos todas llevarlas adelante. Entonces para mí, en el futuro, si esa unidad de acción significa unidad de acción para trabajar, para luchar, para defender lo nuestro, pues seguro que al final tenemos el éxito que merecen tantos esfuerzos.  

  
* * * * *

Publicado por Antonio Vilela en 1993

En Libertad Siete

Obra original perteneciente a los fondos bibliográficos de la Fundación Sancho el Sabio Fundazioa. (Vitoria-Gazteiz).

http://hdl.handle.net/10357/8060



sábado, 4 de marzo de 2017

El Futuro del Norte.- 1991

El Futuro del Norte.- 1991


   Aunque el pasado 24 de enero el ministro de Industria, Claudio Aranzadi, no lo declaró tal cual en la conferencia de prensa que siguió al Consejo de Ministros, lo tenía en mente cuando anunció las medidas tomadas para la reindustrialización del Principado de Asturias. Y, sin embargo, la intranquilidad y la incertidumbre apenas han disminuido en la calle, en las casas de los trabajadores del astillero de Bazán, en el Ferrol; de los mineros del pozo Barredo, en Mieres; de los obreros de Foarsa, en Reinosa, o de la cabecera en Sestao.


   “No sé si creen en el futuro, pero es que nadie les ha explicado cómo será”, señala el sociólogo de Pola de Siero, García Fonseca. El ministro fue muy cauto en sus palabras. “El futuro no pasa por las ayudas sectoriales, sino empresariales y de infraestructuras”, dijo. Después de casi media vida de maestro en varios pueblos de las cuencas mineras, Venancio Sáez, 67 años, afirma que hay que hurgar en la psicología de los mineros para entender sus temores y desconfianzas. “Mire, el minero apura la vida constantemente, Gasta cuanto tiene y pronto, porque para él, sin duda por su trabajo, la vida es imprevisible. Por eso no se fía de las buenas intenciones sino de los hechos concretos.”

   Para Iñaki Igórriz, 42 años y gerente de una fábrica de aceros con 185 empleados que fundó su abuelo, el alarmismo de los sindicatos, los silencios de la administración autonómica y central y cierta mentalidad victimista del obrero vasco y asturiano “han alimentado un panorama de supuesto caos que tampoco tiene razón de ser”. En su opinión, se avecinan años difíciles, “qué duda cabe”, pero nada que no pueda remediarse a corto plazo “con unas políticas industriales fijadas por el mercado y sus necesidades. El problema en que nos hemos acostumbrado todos, empresarios y trabajadores, a que el Estado nos saque las castañas del fuego, y ahora, por exigencia de la Comunidad Europea y del mercado único, nos da miedo andar sueltos de la mano”, concluye.

   Miedo, en cualquier caso, fundado. Sólo en el primer semestre de 1991 se vieron afectados por expedientes de regulación de empleo 57.304 trabajadores de la cornisa cantábrica. Y el rumor de nuevos ajustes para 1992 ha encendido los ánimos como la llama en una mecha de pólvora. “Si queremos formar parte de Europa hay que ir acostumbrándose a los ajustes, a las puestas a punto, porque el mercado no es rígido, sino cambiante. En toda Europa se procedió de igual manera en la década pasada. En todo caso, deberíamos preguntarnos por qué entonces no seguimos sus pasos. La realidad es que nuestros productos siderúrgicos son más caros, menos competitivos, y las fábricas se están convirtiendo en inmensos almacenes. O hacemos nosotros el ajuste o lo llevará acabo el mercado y éste no se anda con muchos miramientos”, señala el catedrático de Economía y vicepresidente del Banco de Asturias, Álvaro García Cuervo.

   Lo que tiene en vilo a los mineros, a los obreros de la siderurgia asturiana o los trabajadores de la metalurgia vasca son las consecuencias de este ajuste, la incertidumbre de una nueva reconversión industrial. Incluso se habla de la desertización humana de algunas comarcas, que el sociólogo García Fonseca no cree que vaya a producirse. “Algún tipo de inmigración sí habrá. Jubilados que decidan marchar a zonas más secas, por el problema de la silicosis y, a corto plazo, de jóvenes, ya que los ajustes del ministerio son tajantes e inmediatos y la generación de nuevos empleos no lo será.”

  Ni siquiera migraciones fuera de la comunidad autónoma, ni más lejos de los respectivos límites provinciales. Se tratará, en definitiva, como indica Álvaro García Cuervo, “de una distribución más racional de la población.” La excesiva concentración industrial y humana alrededor de Hunosa, Ensidesa y AHV, o la dependencia de una sola fuente de riqueza, como en el caso de El Ferrol de los astilleros de Bazán, tenderá a desaparecer en beneficio de un tejido industrial más diversificado y cuyos centros neurálgicos lo conformarán pequeñas y medianas empresas.


   La mini acería de horno eléctrico de nueva construcción en Baracaldo, que sustituirá a la cabecera de Sestao, es un ejemplo de tipo predominante de empresa futura. “Hay que aclarar que dejar o reconvertir una actividad muy intensa en capital y trabajo humano, como es la siderurgia integrada de Altos Hornos de Vizcaya y Ensidesa, no quiere decir que otras actividades del sector de transformación no vayan a ser viables”, puntualiza Gontxal Barasorda, director de estudios de la Caja Laboral Popular.

   Se trata de mirar el ejemplo alemán, que en la década pasada dirigió su industria metálica hacia las últimas etapas del proceso de producción, al revés de Euskadi, en que el predominio de las primeras, fundición y aceros es abrumador. En opinión de Gonxal Barasorda, la especialización, el alto componente tecnológico y un producto final de mayor valor económico, como el elaborado en las empresas de maquinaría y herramientas, se dibujan como las únicas alternativas con futuro.

   La reconversión requerirá una mayor cualificación de la mano de obra, “pero esto no implica más despidos, sino unos programas adecuados para su reciclaje, al estilo de los que ya existen en Europa”, señala Andoni Callero, catedrático en la Universidad Comercial de Deusto. El temor de los cientos de talleres diseminados por Euskadi y Asturias, con un empleo entre 50 y 80 personas, de que una reconversión en la cúspide del tejido industrial también les arrastre a ellos, “no está del todo justificado”, según Gontxal Barasorda.


   El futuro de estos pequeños y de oficios en aparente desuso, como ajustadores y fresadores, “es muy prometedor en el contexto de la diversificación y especialización industriales”.

   Como puntualiza Daniel Cobos, director de explotación de Industria Avilesas, “el futuro pasa inevitablemente por la elaboración de productos con un mayor valor añadido. Nuestros productos están compitiendo con otros procedentes del Tercer Mundo donde la mano de obra es muchísimo más barata”. Aun así, en su opinión, el principal problema de la industria asturiana sigue siendo su deficitaria red de comunicaciones por carretera y marítimas.

   En este sentido, el menor desarrollo industrial y de infraestructuras en Asturias y Galicia enfrenta a ambas comunidades con una serie de problemas específicos. Mientras en Euskadi la reconversión afectará la epidermis del tejido industrial, puesto que el peso especifico de AHV en la economía vasca no es tan relevante, en Asturias o Bazán afecta al sistema nervioso. El futuro diseño industrial sería común para toda la cornisa cantábrica, pero en el caso de Asturias, por ejemplo, se derivan unas consecuencias sociológicas que inciden directamente en la desaparición de alguno de los sectores sociales con personalidad más definida y el nacimiento de otros.

   De la minería de Hunosa viven más de 225.000 personas, casi una cuarta parte de la población del Principado. Ensidesa ha mantenido un peso especifico lo suficientemente grande como para que el capital privado haya preferido mantenerse a su abrigo antes de iniciar una expansión. La dependencia de un tipo de producción y la garantía del Estado explican, según el sociólogo Carlos Prieto, “que los cambios por un ajuste o una reconversión sean muy profundos, no solo tocan el tejido industrial, incluso las maneras de vivir y relacionarse”.

   Las cuencas mineras están lo bastante castigadas industrial y ecológicamente como para necesitar un largo barbecho antes de que nuevas empresas decidan instalarse en ellas. El centro, este y oeste del Principado se perfilan, entre tanto, como las futuras zonas de expansión industrial. El cierre de 9 de los 21 pozos de Hunosa previsto por el plan de ajuste es el preludio del fin de la minería en las cuencas, que todo los más se prolongará hasta el año 2002, fecha en que la Comunidad Europea dar carpetazo a cualquier tipo de subvención y ayuda estatales. Con la minería desaparece “un sector social muy reivindicativo, muy organizado y solidario, y con una gran capacidad de movilización, que durante generaciones enteras ha sido espejo de otros sectores y el referente de la región”, según García Fonseca.


   El sociólogo Carlos Gómez Gil confía en que esta década baste para que los hijos de los mineros asuman el hecho de que el pozo ya no será el inevitable refugio laboral, y las posibilidades de una sociedad más abierta y flexible. Carlos Gómez Gil apunta que en Alemania y Francia los pilares de formación para otra actividad laboral, que complementaron las medidas de ajuste en el sector minero, fueron un éxito. “Evidentemente, la reconversión industrial sienta las bases para el nacimiento de una nueva clase media”.

   Para Antonio Morán, propietario de una agencia de servicios empresariales, “el trabajador asturiano tiene que concienciarse de que el futuro de la región ya no dependerá en exclusiva de la suerte de Hunosa o Ensidesa y que además estas dos empresas estarán obligadas a competir con otras privadas. Eso implica, en primer lugar, que deben ser rentables y punto”. Antonio Morán no cree en ninguna catástrofe para la economía asturiana. Dice que el mero hecho de que importantes multinacionales, “y de primer orden”, se estén instalando en el Principado “es un indicio de la futura buena salud de nuestra economía. Lo que pasa es que el asturiano es de por sí bastante pesimista, la mayoría de las veces sin motivo”.

   La reestructuración del futuro tejido industrial también repercutirá en la recomposición de paisaje agrario y en la reorganización del mapa urbanístico en algunas zonas de la cornisa cantábrica. Muchas aldeas y pequeños núcleos urbanos en estrecha dependencia de las explotaciones mineras desaparecerán. La estampa muy parcelada del campo gallego, asturiano y, en menor medida, del vasco se abrirá a una reconversión agraria que ha dado sus primeros y tímidos pasos en la vecina Cantabria. La explotación agraria familiar ya no resiste la competencia europea en el seno del mercado único. En Cantabria, una nueva clase media agraria está surgiendo a la sombra de la concentración parcelaria y granjas con ganado estabulado.


   Para el sociólogo García Fonseca no hay que pasar por alto el impacto de estos cambios en la mentalidad colectiva. En su opinión, la diversificación del futuro tejido industrial de la cornisa incidirá en una pérdida importante del sentimiento de apego que el asturiano y el gallego, sobre todo, sienten por el lugar en que nacieron. Por otra parte, la especialización y cualificación profesionales de la nueva mano de obra industrial pondrá punto final a un tipo de economía familiar basado en la autosuficiencia que proporcionara el salario y el rendimiento de las dos o tres vacas y el huerto. “El tipo de economía familiar mixta ya es casi una reliquia del pasado y mantenerla significaría, de alguna manera, poner obstáculos al progreso”. Concluye Carlos Gómez Gil.

   Miguel de Unamuno resumió el alma de los vascos en su eterno conflicto “por querer ser dueños de su futuro sin renunciar a ser hijos de su pasado”. Las palabras de escritor bilbaíno bien pueden extenderse al resto de la cornisa cantábrica, que vive momentos tan inciertos como esperanzadores a la espera de que se cumplan las palabras del presidente del Principado de Asturias, Juan Luis Rodríguez Vigil: “Que 1992 sea una ventana abierta de par en par al futuro y a progreso.”


* * * * *

Publicado Fernando Urías en 1992

En Suplemento Semanal

Obra original perteneciente a los fondos bibliográficos de la Fundación Sancho el Sabio Fundazioa. (Vitoria-Gazteiz).

http://hdl.handle.net/10357/27756



sábado, 14 de mayo de 2016

Don Manuel Azaña en Baracaldo.- 1935

Don Manuel Azaña en Baracaldo.- 1935

De toda España llegan entusiastas republicanos a pie y en toda clase de vehículos.
   El tren en que partimos el sábado para Bilbao con objeto de escuchar el discurso del Sr. Azaña iba abarrotado de afiliados a Izquierda Republicana y de simpatizantes.
   A partir de Miranda, en las primeras horas de la mañana de ayer, numeroso público se situó en las estaciones de paso para saludar a los expedicionarios con vítores a la República y al Sr. Azaña. En muchas estaciones se incorporaban nuevos viajeros a la expedición.
   En Bilbao la animación era extraordinaria.
   La nota más destacada la ha constituido la llegada de los equipos que desde diferentes poblaciones de España han hecho el viaje a pie hasta Bilbao. El grupo más numeroso es el de Asturias, un equipo de estos marchadores está compuesto por Enrique Ramos, Agustín Suárez y Vicente López Fernández.
   Salieron el lunes y cubrieron la primera etapa, de 70 kilómetros, hasta Ribadesella, en el día y sin descansar.
Estos cuatro jóvenes de La Felguera, por carecer de medios para trasladarse 
Bilbao han hecho a pie un recorrido de 350 kilómetros para oír al señor Azaña.
   Continuaron hasta Unquera y luego a Santander y Santoña. Al reanudar la marcha hacia Somorrostro sufrieron un despiste y tuvieron que desandar 22 kilómetros. A pesar del esfuerzo realizado han llegado muy enteros y sin dar muestras de cansancio.
   De Ribadesella han llegado también 14 excursionistas y de París ha hecho el viajo en bicicleta un joven hijo do santanderinos.
   De Sama y La Felguera son numerosas las personas, casi en su totalidad obreros, que hacen el viaje a pie. En un principio intentaron realizar el viaje en camioneta; pero ante las dificultades que encontraron decidieron hacer el recorrido a pie.
   En número de unos 800 iniciaron la marcha; pero ante las advertencias de la fuerza pública hubieron de disgregarse para evitar todo aspecto de manifestación, y se espera que los diferentes grupos llegarán esta tarde a Bilbao.
   De Valladolid han llegado cuatro expedicionarios que han hecho el viaje a grandes jornadas.
   El número de personas llegadas a pie y en bicicleta so calcula en 1.400.
   Todos son obreros y realizan el viaje por sus propios medios. La organización de Izquierda Republicana les facilitó los medios para pernoctar.

Aspecto del campo de Lasesarre en Baracaldo durante el discurso delseñor Azaña.

Llegada del señor Azaña. El ilustre político es objeto de entusiásticas manifestaciones de afecto.
   Poco después de las diez de la noche del sábado llegaron en automóvil los Sres. Azaña y Casares
Quiroga con sus esposas. En otros automóviles les seguían los Sres. Giral. Salmerón, Marco Miranda, Ruiz Funes, Just, Bello, Sánchez Albornoz, Ánsó, Sabrás y otras personalidades políticas.
   Para evitar manifestaciones a la llegada del ex presidente del Consejo se había ocultado la hora de la llegada. Por esta circunstancia sólo fue recibido en el hotel por la Junta municipal de Izquierda Republicana, Directiva de Unión Republicana y del Círculo Femenino Republicano.
El Sr. Azaña con varios de sus correligionarios. Entre ellos el ex alcalde
de Bilbao Sr Ercoreca
   No pudo evitarse sin embargo, que su paso por las calles fuese percibido, y los transeúntes lo ovacionaron dando vivas a la República y a Azaña.
   Conocida ya la llegada se estacionaron frente al hotel centenares de personas, que con sus aplausos y vítores obligaron al Sr. Azaña a asomarse a uno de  los balcones para agradecer esas pruebas de adhesión.
   El Sr. Azaña, después de descansar unos momentos, fue a visitar el Círculo de Izquierda Republicana, donde fue acogido con entusiasmo.

Llegada incesante de viajeros.
    De toda España llegan autobuses repletos de viajeros y un tren especial con setecientas plazas y un barco de Gijón con un millar de personas para concurrir al mitin.
   Durante la mañana de ayer siguió la llegada incesante de expedicionarios en trenes, autocares y automóviles particulares.
   Muchos excursionistas manifestaban que en el trayecto habían sido agasajados por los republicanos, que les despedían en medio del mayor entusiasmo.


Comienza el acto.- Más de cíen mil personas se congregan en Lasesarre para escuchar al señor Azaña.
   A las cuatro y media de la tarde, hora señalada para dar comienzo el gran acto de afirmación republicana, el campo de Lasesarre era un hervidero de gente. Se calcula que en el campo del Baracaldo habría unas ochenta a ochenta y cinco mil personas. Sólo se habían colocado al pie de la tribuna presidencial tres filas de sillas y el resto del público se apiñaba sin poder apenas moverse.
BARACALDO. - El Sr. Azaña, al llegar al campo de fútbol, es aclamado
por el público.
   Fuera del campo, donde se habían colocado altavoces, se congregaron veinte o veinticinco mil personas.
   Hasta en los tejados de las casas inmediatas había público.
   El aspecto del campo es magnífico.
   La tribuna presidencial está adornada con colgaduras tricolores y en ellas ondea una gran bandera nacional. En distintos puntos veíanse ondear banderas de las Agrupaciones republicanas.
   Al llegar las personalidades republicanas a la tribuna se daba a conocer su presencia por medio de altavoces y eran largamente ovacionadas.
   El teniente coronel Mangada tuvo que corresponder emocionado a las pruebas de afecto de que fue objeto, así como el ex alcalde señor Ercoreca.

“Para esto necesitamos una legalidad electoral y un Gobierno respetable…”
   Al anunciarse la llegada del señor Azaña se desborda el entusiasmo y el público agita pañuelos y le tributa una ensordecedora ovación, que se prolonga más de un cuarto de hora. Al mismo tiempo se  tocó el himno nacional.
   Cuando se hizo el silencio el señor Ercoreca explicó la significación del acto y las dificultades que se habían encontrado para celebrarlo, porque los elementos derechistas, apelando a todos los procedimientos, habían procurado que no se encontrase local. Fue muy aplaudido.
   A continuación el Sr. Azaña pronunció su discurso, que despertó los más fervorosos entusiasmos republicanos.

Al término del acto.
   Al acabar su discurso el Sr. Azaña se dio por terminado el acto, recomendándose que se guardara el mayor orden en el desfile. Al salir el presidente de Izquierda Republicana volvió a entonarse el himno nacional, y el público le tributó de nuevo una clamorosa ovación. El desfile duró más de dos horas.


   Desde el campo el Sr. Azaña, con el Sr. Casares Quiroga, D. José Salmerón y otros íntimos se trasladaron al hotel donde cenaron.

Publicado el 15 de Julio de 1.935

En EL HERALDO DE MADRID



   Dejo a la consideración de los de la acera de enfrente lo que al número de asistentes al acto de Baracaldo te refiere. ¿Setenta, ochenta, noventa, cien mil personas?. Lo mismo da, y el cómputo se puede hacer de conformidad con la ideología del calculista. Yo solo afirmo una cosa: que el campo y los   alrededores se abarrotaron de gente, y que si el acto te hubiera efectuado en un lugar de triple extensión también el lleno hubiera sido absoluto, rebosante.
   La democracia vizcaína, -ihonor a mis paisanos y correligionarios!- dio muestra portentosa de entusiasmo, de disciplina, de fervor republicano.
   Centenares de autobuses, coches ligeros, trenes, camionetas y vapores volcaron sobre Bilbao, primero, y el campo de Lasesarre, después, una muchedumbre ávida de escuchar la palabra de Azaña, magnifica, elocuente, plena de autoridad, modelo de bien decir, ejemplo vivo de espíritu ciudadano.
   De todas las regiones, aun de las más apartadas y lejanas, llegaban hombres y mujeres que llevaban prendidos en el pecho y en el alma los colores rojo, amarillo y morado de la bandera de la República española.

   La palabra, el gesto, el ademán mostraban a las claras su pensamiento y su voluntad. El amor a la República y la resolución de defenderla con ardor de quien vela por la existencia del ser querido.
   ¿Acto de partido? ¿Izquierda Republicana? ¿Socialistas? No, imponente comicio de democracia. Consagración solemne de libertad. Afirmación rotunda de que nada ni nadie podrá atropellar en España al régimen. Reto intrépido a las derechas, que trata de sorprender a la República, quieren desfigurarla, vulnerar su Constitución, arrebatar al pueblo lo que conquistó el 14 de Abril, abrir brecha para que entren en España en bárbara invasión las costumbres y las instituciones arrojadas de ella por la voluntad del pueblo, único poder soberano e incontrastable.
   En Baracaldo, población de industria y de trabajo, se reunieron, en comunión sagrada, todas las izquierdas españolas, porque allí los partidos republicanos y socialistas, en todas tus gamas y matices, tenían representación auténtica y autorizada.
   Cada personalidad anunciada por el “speaker” era saludada con estruendosas salvas de aplausos significativas de la alegría, la esperanza y la seguridad que para el pueblo suponían el ver unidos hombres para quienes existen principios fundamentales idénticos, anhelos comunes, iguales sentimientos de solidaridad humana.
   Discrepancias de criterios, matices diferenciales eran pospuestos y olvidados ante el enemigo de todos, frente al peligro de una reacción.
   Todos veían en Azaña un símbolo de su sentir y de su querer, y a su voz, al verbo admirable del líder, confiaban el cuidado de que hiciese saber en España entera el pensamiento y la voluntad de la democracia española en esta hora critica y decisiva de nuestra historia.
   Juzgar el discurso de D. Manuel Azaña es algo tan difícil como innecesario.
   Para darse cuenta de su contenido, de su enjundia y de su trascendencia hay que leerlo, basta con leerlo.
   Doctrina, intención, belleza literaria, emotividad, abundan en la soberbia oración del gran tribuno, que fue exponente magnifico, síntesis insuperable del momento político.
   Azaña se superó a sí mismo, y el público siguió extasiado el discurso que reflejaba el sentir de todos, el ansia de todos, la resolución de todos.
   Azaña es, una vez mas lo probó, el estadista cumbre, el conductor esperado, la seguridad de la República.
   Cuando salí del acto de Lasesarre me martilleaba el cerebro el recuerdo de tantas y tan bellamente dichas ideas y enseñanzas.
   Después, recordando un incidente trivial, lo que había contado el “Speaker” de que una sortija de niño perdida había sido entregada por quien la encontró, pensé que quien extravió la sortija no había sido un chiquillo, sino la República, y que el anillo de purísimo oro quien lo halló y supo ceñírselo en el anular de la Democracia, limpio del barro en que se habla enfangado, fue D. Manuel Azaña. También pensé que si ese anillo se pierde en otro mitin, la pobre República se queda sin él, como está amenazada de quedarse sin libertad, sin Constitución y sin decoro.

Publicado por Antonio de Lezama

16 de Julio de 1935

En LA LIBERTAD.


   El acto que se celebró ayer en el campo de Lasesarre, de Bilbao, fue, por el público y por las exteriorizaciones del mismo público, un acto de carácter socialista, y, por tanto, agresivo y repudiable.
   Ese matiz de lucha incivil, de odio infecundo de clases, se manifestó claramente en el mitin de Lasesarre, puede que, incluso, contra la voluntad de Azaña, que ha aprovechado la ocasión para meterse por el resquicio que le vienen brindando los partidarios del turno. Pero las circunstancias mandan. En la cárcel Largo Caballero, en el destierro Prieto, en la abstención Besteiro y en la celda de las purificaciones el señor De los Rios, toda esa masa semianarquista, semicomunista, que invadía las Casas del Pueblo, se aglutina en torno a Azaña cuando  Azaña sale al proscenio. Porque esa masa no está, ni mucho con Azaña. A Azaña también le ahorcarían si triunfasen. Lo que pasa es que hallan, en actos como el de Lasesarre, ocasión propicia para hacer unos pinitos revolucionarios, en los que puede apoyarse el gobernante del bienio.
   El acto de Lasesarre, por eso, por el público que predominaba, y por las manifestaciones a que el público se entregó, fu -conviene repetirlo- un espectáculo de tipo marxista, y por ende, un espectáculo agresivo, que tiende a perpetuar los procedimientos salvajes, propios de la mentalidad rifeña, que tuvieron el mes de octubre tan escandalosa resonancia.

   El señor Azaña, por su parte, y para demostrarnos, seguramente, que no siempre  desdeña el tópico, comparó los sucesos del 10 de agosto con los del 6 de octubre. Todo el país sabe, no obstante, que los del 10 de agosto no incendiaron los templos, no mataron a seres inocentes, no robaron las  arcas del Banco de España. Los del 6 de octubre hicieron todo eso -incendiaron, mataron y robaron-y dispararon a mansalva contra las fuerzas del Ejército español situadas en la plaza de San Jaime, de Barcelona. Para el señor Azaña, pese a la monstruosidad de las infamias cometidas, los del 6 de octubre no han incurrido nada más que en un delito político. El mismo -añadió el señor Azaña, a quien dejamos íntegra la responsabilidad del aserto- "que cometió el Gobierno provisional cuando se adueñó del Poder". Por eso -dijo el señor Azaña- lo primero que hizo aquel Gobierno fue amnistiarse a sí mismo.
   En ese punto, tan lleno de disparates, hubo un halago a la pasión socialista, y como eran socialistas los asistentes, desbordó el entusiasmo. Algo más dijo el señor Azaña, que merece anotarse. Se opuso, naturalmente, a la reforma constitucional; pero al señalar lo relativo al sentimiento religioso, afirmó que no debe modificarse la situación de de relaciones entre la Iglesia y el Estado, y que no convienen unas relaciones muy estrechas con el Vaticano.
   El Gobierno actual, que está controlado por el señor Gil Robles, y en el que tienen mayoría los sectores de derecha, ha logrado, al fin, situar al señor Azaña. Nosotros no lo sentimos. Adversarios francos, descubiertos, del señor Azaña, nuestra posición jamás se ha modificado. Le hemos combatido  con los mismos tonos y con la misma energía siempre. Con mayor energía, desde luego, cuando estaba en el Poder. Nosotros, pues, no tendremos que cambiar. Pero a ver qué es lo que queda, que será lo que subsista en el mapa político de España de esos señores, que, con sus desaciertos, con su táctica, están determinando, incubando verdaderas catástrofes, y a ver con qué crédito y con qué cara se presentarán ante la opinión pública.

Publicado el 15 de Julio de 1.935

En LA NACIÓN






sábado, 9 de abril de 2016

Las mujeres del norte.- 1933

Las mujeres del norte.- 1933

De todas las regiones españolas, acaso sea la región vasca donde las mujeres forman una parte
mas activa en las contiendas políticas;  no hay acto publico al que ellas no asistan.
-Disen que Gobierno haser elesiones o así ya quiere... Y disen que nos pedirán el voto a nosotras...
-Y ustedes, ¿qué van a votar?
-Cada una votar su conveníensía tiene o así... Ya veremos.
-Quizá voten lo que les digan sus hombres, ¿no?
-Eso ustedes, las señoritas, que no hasen sino lo que ellos quieren, porque ellos  son los que las mantienen y compran trajes. Nosotras trabajamos bien y sabemos de todo. Al revés será quiza, que ellos voten lo que nosotras digamos o así...

En los pueblecitos vascos, la intervención de las mujeres en la cosa pública
 es algo ya resuelto que nadie discute. Al anuncio de un mitin,  se las
 ve por las calles camino del lugar donde éste se va a celebrar.
   Tiene razón esta vasca, alta, fuerte, curtida, que escalda la tierra en un pueblecito cercano a Vitoria.
   Aquí, en el Norte, la mujer tiene una preponderancia en la vida pública y privada como no la tiene en el resto de España. Particularmente en los pueblos pesqueros ellas han impuesto siempre los candidatos, a quienes luego votaban dócilmente sus maridos, sus hijos, sus hermanos, sus padres.
   Claro que esta preponderancia no significa una dejación de sus derechos por parte de los hombres, sino que es consecuencia de los méritos de las mujeres del país vasco. Ellas trabajan tanto como los hombres, en el campo, en las tiendas, en los puertos, en todas partes, y, además, tienen un espíritu mercantil y emprendedor de que ellos carecen. La mujer aquí lleva a casa tanto dinero o más que el  hombre. Es natural, pues, que la autoridad esté dividida y en algunos casos monopolizada por la mujer. En Vasconia, una casa sin mujer es casa perdida. Una campesina de Vizcaya me explicó la causa.

Mitin nacionalista en Bilbao. La tribuna está ocupada por mujeres y mujeres son también las
 oradoras que dirigieron la palabra al público en dicho acto. 

-Es que aquí no llegaron los moros, ¿sabe?
Y otra de San Sebastián me aclaró más aún:
-Aquí hombres no hasemos tantas fiestas como a vosotras ni tanto enamoramiento, pero respetarnos y darnos más parte en negosios ya lo hacen.

Dos "emakumes" en la cárcel por haber proferido en un mitin
conceptos injuriosos en un mitin.
    Un remolino de gente en plena calle me llamó la atención. En el grupo había más de cien personas, la mayor parte mujeres. Todos miraban hacia un edificio con guardia de soldados a la puerta.

-¿Qué pasa?- pregunté.
-¿Pues no lo sabe?.
-No... Soy forastera- dije para justificarme.
-¡Ah, ya comprendo!- contestó mi interlocutor,un vasco cerrado y de pocas palabras.-  Si sería de aquí, de Bilbao, ya sabría, ya...
-¿Pero qué es lo que sabría?.
-Eso..., que van a salir las señoritas ahora mismo de ahí, de la cárcel de Larrinaga...

   Quise preguntar más, pero el vasco se desentendió de mí para colocarse en primera fila. Antes de que me diera tiempo a buscar otro informador un poco más expresivo, vi que en lo alto de la escalinata que da acceso al edificio aparecían dos muchachas que eran acogidas con aplausos. Cada una llevaba en la mano un gran maletín y se tocaban con velos.
Del grupo salieron algunos gritos.

Las "emakumes" en el momento de ser puestas en libertad.
-Gora Euzkadi!...
-¡Vivan las mártires de la patria!
-¡Viva Cristo Rey!

   Afortunadamente llegaron los guardias de Asalto y la cosa se simplificó mucho.
   Cuando, se disolvieron los grupos me explicaron que aquellas dos señoritas eran dos propagandistas del partido nacionalista vasco. El gobernador las había encarcelado por verter en un mitin de propaganda electoral conceptos injuriosos.

   En Bilbao todas las mujeres llevan insignias de carácter político en la solapa del abrigo o en la cinta del sombrero. Es un detalle curioso, que, sin duda, no se observa en ninguna otra capital española.
   No es extraño, porque Bilbao es quizá el sitio donde las mujeres se han lanzado a la lucha política de modo más decidido y belicoso.
   Hasta llevar dos o tres días aquí no he podido hacerme cargo bien de lo que representan los pequeños esmaltes que llevan en el pecho.
   La insignia roja, verde y negra, con dos cruces, quiere decir que su propietaria es una emakume; es decir, miembro de las Emakume Ábertzale Batza, que, traducido al castellano, significa Institución de Mujeres Patriotas. Las emakume son furiosamente nacionalistas y pertenecen al partido que fundó Sabino Arana.

Todos los días se reúnen en su circulo las republicanas bilbaínas y discuten acerca de la situación política...
...Mientras otras afiliadas se entregan a los placeres de la lectura en la biblioteca.

   También hay muchas señoritas que llevan sobre el pecho una margarita. Esta es la insignia de las mujeres tradicionalistas, en recuerdo de doña Margarita de Borbón, esposa de don Garios. Hay otras que llevan un triángulo con la bandera republicana, y encima tres iniciales, U. F. R. Son las afiliadas a la Unión Femenina Republicana que se ha fundado recientemente en Bilbao.
   Y por último, se ven muchas insignias rojas, comunistas y socialistas, que sus propietarias pasean por la ciudad con aire de reto. Cuando pasan estas muchachas con su círculo rojo sobre el pecho, las viejas se santiguan.
   Las insignias son, a veces, causa de graves altercados.
   Yo he visto a una señorita reñir acremente a su hermano en el salón de un hotel elegante durante el te dansant, porque el muchacho había sacado a bailar a una chica que lucía el distintivo republicano.
   Y he visto también a una jovencita que al saludar en la calle a una señora de edad se guardaba con disimulo en el bolso la insignia roja de la hoz y el martillo.

La junta directiva de la Unión Republicana Femenina del Norte.

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE PAGAZAURTUNDÚA
   Mientras una dependienta envuelve mi pequeña compra, otras dos charlan confidencialmente.

-Ayer te vi con un chico muy guapo...
-¡Ah!, ¿sí?... Es un novio que me ha salido; dice que le gusto mucho y que quiere casarse conmigo...
-Enhorabuena, chica. Ya estarás contenta ya.
-No lo creas. Si sería de aquí ya me casaría con él, pero es extranjero. Es de Madrid.
-Anda ¿y eso qué importa?
-¿Cómo que no? ¿Pero es que te crees que yo puedo casar con un maqueto?
-¿Y por qué no?
-Pues porque no. Vamos a ver. ¿Casarías tú con un negro?
-Mujer, no es lo mismo...
  
   A  las muchachas no les ha hecho mucha gracia que yo me meta en su conversación, a pesar de que lo he hecho de un modo suave. Al cabo de un rato transigen con la intromisión y una de ellas hasta me da explicaciones.

-Ha sido por decir, ¿sabe? No es que yo compare a los maquetos con los negros. Es que, como usted comprenderá, yo, que soy vasca de pies a cabeza, no puedo casarme con un hombre que no tenga por lo menos cuatro apellidos de los de aquí.
-Eso se arregla-dice la otra. Y luego, volviendo a mí, añade-: Es que aquí, el que no se llama Larrinagarrigoitia, Pagazaurtundúa u otra cosa por el estilo no está bien mirado por los nacionalistas,
Claro que para todo hay solución, y los apellidos maquetos se arreglan poniéndoles detrás el goitia de los vascos. Que uno se llama López, pues se pone Lopezgoitia. Que se llama García, pues Garcigoitia, y así sucesivamente. Yo conocía uno que se llamaba Pérez, y como le daba vergüenza llevar ese apellido siendo del partido nacionalista, pues fue y pensó que Pérez era un derivado de "pera", y como pera en vascuence se dice udaria, pues Udaria se llama él desde entonces. Por eso le decía yo a ésta que lo del apellido es fácil de arreglar.

Una manifestación de nacionalistas vascas.

"EMAKUME ABERTZALE BATZA"
   Todas las muchachas que piensan como esta dependienta, que desdeña a un hombre por ser maqueto, están afiliadas a Emakume Abertzale Batza.
   Esto es una institución exclusivamente femenina que depende del partido nacionalista vasco. En Bilbao se las conoce solamente por las emakume.
   A mí me dijeron que esto de emakume, traducido al castellano, quiere decir "hijas del país", pero después me han aclarado que esta palabra significa sencillamente "mujer".
   Un miembro destacado del partido nacionalista vasco me dijo:

-Usted no sabe lo satisfechos que estamos de cómo actúan las emakume. Trabajan sin descanso. Constantemente organizan mítines y conferencias, en las que hablan ellas mismas. Los domingos se van a los lugares más apartados del país. Son muy valientes, y, además, no se limitan a lo puramente político, sino que realizan una labor social muy útil y provechosa para la gente sin recursos.


"NO QUEREMOS SER ESPAÑOLAS"
   En el domicilio social está reunida la Junta Directiva de las emukune. La presidenta empieza a hablar.

-Nuestra organización es la más fuerte de Euzkadi, que es nuestra patria. Porque nosotras no somos españolas; somos vascas. Queremos a España como queremos a Francia, a Inglaterra, etcétera, porque nuestras ideas son de fraternidad entre todos los pueblos. ¿Quiere usted que en líneas generales le explique nuestro programa?
-Sí..., encantada...
-En el orden, que para nosotras es lo primero, las emakume, como el partido nacionalista, al que pertenecemos, somos católicas-apostólicas-romanas.
   Reconocemos la excelencia de los fines de la Iglesia sobre los del Estado y nos oponemos a toda intergerencia cualquiera de los órdenes religioso-políticos en esfera que no les corresponda.
   Soberanía plena y sin limitaciones de la Iglesia para cumplir su elevada misión. Soberanía plena del Estado en el orden político.

La señora viuda de Landáburu, presidenta de las "emakumes", habla de la agrupación que preside a nuestra compañera,
   En cuanto a la política, ya lo he dicho. Negamos para los vascos toda otra nacionalidad que no sea la nuestra. Aspiramos a la soberanía plena de Euzkadi, nuestra patria, y pretendemos, por tanto, la abolición de la ley del 25 de octubre de 1839 y la reintegración, no sólo legal, sino efectiva, de nuestra vida histórica soberana.
-¿Y en el orden social?
-En eso nos sentimos inspiradas por los postulados de la democracia cristiana y tratamos de reconstruir nuestro edificio social informado en el espíritu tradicional de una intensa vida familiar.
-Y caso de conseguir sus aspiraciones, ¿qué forma de gobierno darían ustedes a las provincias vascas? ¿República? ¿Monarquía?.
-En primer lugar, no admitimos eso de provincias que usted dice. Vizcaya, Guipúzcoa, Álava y Navarra para nosotros no son provincias, sino estados. Desde luego, estableceremos una República federal.
-¿Y la Vasconia francesa?.
-También está con nosotros. Pero no se llama Vasconia francesa, sino Euzkadi sometido a Francia, como esto se llama Euzkadi sometido a España. Es decir, Euzkadi peninsular, que es éste, y Euzkadi continental, que es aquel.
   En nuestra actuación llevamos a cabo una labor social de profunda fraternidad racial. Hemos establecido comedores para mantener a los obreros en paro forzoso. También hemos montado clases de enfermera, talleres de costura y de plancha, escuelas, etc…

LAS ORADORAS Y EL CÓNSUL DE MAQUETANIA

La oradora nacionalista Srta. Zabala.
   Hasta el saloncito donde estamos reunidas llegan fuertes rumores y voces femenina. Es que el salón de conferencias se ha llenado porque esta tarde, como casi todas, hay mitin.
   Ha llegado la oradora. Es una muchachita fina, rubia, agraciada, que ni por asomo parece, si hemos de juzgarla por su aspecto físico, una tremenda agitadora nacionalista.
   Yo me marcho, porque, después de todo, no creo que mis deberes informativos me obliguen a quedarme a oír a la linda conferenciante, que, sin duda, lo mejor que va a decir de nosotros es que somos tiranos, opresores y maquetos.

   En la puerta me cruzo con dos señoritas que son ovacionadas por las mujeres.

-¿Quiénes son?.- pregunto a una.
-Pues dos de ésas que van a decir discursos por los pueblos. Propagandistas o así... Hace pocos días salieron de la cárcel. Las metió allí el cónsul.
-¿Qué cónsul?.
-¿Cuál va a ser? el de la Maquetania. Ese que le llaman gobernador.

   En medio de todo, es divertido pensar que el gobernador de la provincia se halla visto ascendido a diplomático por obra y gracia de las nacionalistas.
¡El cónsul de Maquetania!...
¿Verdad que esto parece el titulo de una novela por entregas?.

LAS INTERNACIONALISTAS DE SESTAO

Arriba los pobres del mundo
en pie los esclavos sin pan,
alcémonos todos al grito
de ¡Viva la Internacional!

La propagandista socialista
Aurora Arnáiz.

   Es un pueblo entero el que canta así. Las calles de Sestao se ven a estas horas llenas de gente. Hombres, mujeres y niños, vestidos de día de fiesta, caminan hacia la Casa del Pueblo, donde esta tarde se va a celebrar un mitin. Los altavoces situados en la fachada del edificio proletario repiten sin cesar la música de La Internarcionál y los socialistas de Sestao cantan hasta quedarse roncos.

-Por lo que se ve, en este pueblo hay un gran fervor socialista.
-¡Que si hay!...-me contesta una chica jovencita que también va al mitin-. Sestao y La Arboleda son los dos pueblos más socialistas de toda Vizcaya. Claro que tampoco hay que olvidar a Baracaldo. ¿Ve usted aquel grupo de hombres y mujeres que caminan por la carretera hacia acá?. Pues son "compañeros" y "compañeras" de Baracaldo que vienen al mitin. En este pueblo nuestro no hay lucha política. Todos somos socialistas.
-¿Y también las mujeres?
-Nosotras más que los hombres. En la agrupación se da un caso, único seguramente en España.
-¿Y es?
-Que un sesenta por ciento de sus afiliados somos mujeres. Es decir, que hay más mujeres socialistas que hombres Ahora lo verá usted. Aquí no queda una mujer esta tarde en su casa. Todas van al mitin. Hasta mi abuela, que tiene ochenta y tres años, me ha dicho que vaya a buscarla.
    Es cierto; la viejecita de las ochenta y tres primaveras está en la ventana con cara de Pascuas esperando a la nieta para acudir al mitin.

-Me gusta mucho oír esas cosas, porque yo soy socialista de verdad. Tengo que ponerme siempre en primera fila, porque si no, no oigo bien. Si esto del socialismo se hubiera inventado siendo yo más joven, ya "echaría" yo discursos, como esos "compañeros" que vienen de Madrid y de Bilbao. Y menos mal que no me voy a morir sin votar a los de mi partido. Vieja y todo, yo iré el domingo con mi papeleta más contenta que unas castañuelas.

   Mucho trabajo me cuesta llegar hasta el salón donde se va a celebrar el mitin. La calle, el portal, las escaleras de la Casa del Pueblo; tan invadidas por la gente. Una vez arriba me quedo asombrada. El salón de conferencias está ocupado totalmente por mujeres. Ni un solo hombre se ve allí.

-Los hombres se quedan en la calle y escuchan por los altavoces. Aquí, en el salón, sólo cabemos las mujeres.

   Las hay de todas edades y tipos. A pesar de llevar dos horas largas de espera envueltas en una atmósfera irrespirable, las socialistas de Sestao están contentísimas y esperan con ansiedad el momento de oír a los oradores. Van a hablar dos. Una muchacha de Bilbao y un “compañero" de Madrid, nuevo entre ellos.

-¿Qué tal habla?- pregunta una.
-Yo le he oído esta mañana en Baracaldo. Ha estado bien.
Luego, volviéndose hacia mí, me explica:
-Es el tercer mitin que oigo hoy. Siete oradores llevo en io que va del día. Les domingos voy a todos los actos que hay en estos pueblos de por aquí.
-¿Y no se cansa usted?
-Cansarme... Me pasaría la vida así... Y luego,  que se adquiere mucha cultura, que es lo que hoy día nos hace falta a las mujeres proletarias.

LA "COMPAÑERA" AURORA ARNÁIZ

Junto al árbol de Guernica, la propagandista Aurora Arnáiz explica a
Josefina Carabias, como están organizadas las agrupaciones femeninas
socialistas de Vizcaya.
   Cuando termina el mitin, el pueblo en masa aplaude a la señorita Aurora Arnáiz y reclama su presencia en el balcón de la Casa del Pueblo.

   La "compañera" Arnáiz, no obstante sus veinte años escasos, lleva camino de ser tan famosa en Vizcaya como Indalecio Prieto. Raro es el día en que la "compañera" Arnáiz no pronuncia un fogoso discurso en las Casas del Pueblo de la provincia. Aparte de sus estudios, la carrera de comercio, no tiene más afán que ganar adeptos para la causa. Después de hacernos amigas me acompañó un día de excursión a los pueblos costeros.
   A la vuelta hacia Bilbao venía muy contenta, y me mostró su cuaderno de notas.

-No he perdido el viaje, vea usted. Siete nombres nuevos traigo para la Agrupación.
-Vaya..., pues que sea enhorabuena..,
-Gracias..., y si no le molesta, vamos a detenernos aquí, en Guernica, donde hay tres mujeres que están al caer...

   Mientras se desaloja la Casa del Pueblo, asunto bastante laborioso, las mujeres me muestran las listas de afiliadas para convencerme de que no me han engañado. Después recorremos la casa. Toda
está llena de símbolos. Banderas, estandartes, retratos, muchos retratos: de Galán, de García Hernández, de Ferrer. De Pablo Iglesias solamente he contado hasta docena y media.

-Aquel sí que era un hombre, ¿eh? Si viviera hubiera llegado a presidente de la República...
-¿Ve usted aquel señor de la melena?- me dice una jovencita señalando hacia una litografía de Carlos Marx-. Ese fue el que se sacó de la cabeza todo esto del socialismo. ¡Qué talento!, ¿eh?.

Una propagandista explicando marxismo a las mujeres de Bermeo.

MÁS DE MIL REPUBLICANAS MILITANTES
   A las siete de la tarde, el domicilio social de las republicanas bilbaínas empieza a animarse y a las ocho está completamente lleno. Unas charlan en el salón grande bajo la mirada serena de don Niceto Alcalá Zamora, que les sonríe desde un gran retrato colocado en el testero principal. Otras se entretienen haciendo chalecos de punto, y las más pacíficas se van a leer a la biblioteca. Como la mayoría son señoras casadas y con niños, se los llevan allí, y mientras ellas discuten los problemas racionales, los chiquillos juegan en una habitación decorada para el caso con muñecos y cretonas de vivos colores.

Mujeres republicanas, reunidas en su círculo bajo la mirada serena de don Niceto Alcalá Zamora,
Que les sonríe desde un gran retrato colocado en el testero principal.

  La Junta Directiva se reúne también en su despachito. La secretaria, señorita Luisa de Fatrás, me pone al corriente.

-Esto aumenta de día en día. Primero fuimos unas pocas; ni siquiera teníamos casa y nos reuníamos en la sociedad El Sitio. Después tomamos ésta, que nos pareció muy grande, y ahora resulta insuficiente. El día que vino Victoria Kent a hablar seríamos unas quinientas y ya pasamos de mil. Todo esto en el espacio de un mes. A este paso no sé a dónde llegaremos.
-¿Y qué matiz tiene este partido?
-Matiz, ninguno. Es una Agrupación de mujeres republicanas y nada más, por ahora. Aquí las hay desde radicales hasta socialistas, pero todas nos llevamos maravillosamente, porque estamos unidas por un ideal común, que es el amor a la República. La gente creía que en Bilbao no sería posible conseguir una organización de este tipo, sobre todo tratándose de mujeres de la clase media. Nuestros mismos amigos nos auguraban que tendríamos que desistir del empeño. Afortunadamente no ha sido así.

En este mitin republicano se puede observar que los palcos están totalmente ocupados
por mujeres que han acudido a él con las banderas de las agrupaciones femeninas
adictas al Régimen al que pertenecen.


   Cuando vuelvo al salón donde conversan animadamente las señoras, una de ellas me dice, confidencial:

-En Madrid, la gente pensará que todas las mujeres vascas, a excepción de las obreras, somos ultraconservadoras y ultraclericales, ¿verdad?.
—Algo de eso se piensa, sí.
-Pues ya puede usted decir que no es cierto. Claro que tenemos que luchar mucho y que tenemos muchos enemigos o, mejor dicho, enemigas; pero somos las suficientes para que los diputados se convenzan de que no hicieron ninguna tontería al darnos el voto. Entre nosotras y las socialistas, es seguro que doblamos los votos que puedan tener las de la acera de enfrente.
-¿Usted cree?
-Yo sí. Y faltan muy pocos días para que crea igual toda España.

EL EXTREMISMO
   Los que ganan con los votos de las mujeres son los de la extrema derecha y los de la extrema izquierda. La mujer no conoce el término medio. Los comunistas y los monárquicos van a tener un éxito enorme...
   Esto lo vengo oyendo y lo viene oyendo todo el mundo desde aquel día en que casi inopinadamente las Cortes concedieron el voto femenino. Lo hemos oído en los pasillos del Congreso y en los vagones del ferrocarril, y en los "círculos" de provincia, y en los casinos de pueblo. Lo repite todo el mundo con un convencimiento triste. ¿Es esto verdad?... Yo, rotunda y categóricamente, no puedo afirmar que no. Pero lo que afirmo, desde luego, es que durante mi viaje a través de España he visto mujeres de todos los matices republicanos, desde la extrema derecha a la extrema izquierda. He hablado con mujeres nacionalistas, socialistas, anarcosindicalistas, pero en honor a la verdad tengo que declarar que de lo que menos he visto han sido monárquicas y comunistas. No me refiero a las señoritas que más o menos sienten vagos anhelos restauratorios ni a las que verían con agrado una dictadura roja, sino a las monárquicas y comunistas militantes. De éstas he visto muy pocas.

LA PASIONARIA
   En Somorrostro vive Dolores la Pasionaria.
   Dolores es comunista.
   El día que fui a Somorrostro, la Pasionaria había ido a Madrid a unos asuntos de partido.

Dolores Ibarruri. La pasionaria.


-Esa mujer es la más grande de España- me dijo una vecina de Dolores-. Si usted la viera..., si la oyera hablar, de seguro que se convencía...
-¿Usted también es comunista?...
-¿Y quién no lo seria al lado de la Pasionaria?... Ella nos ha convencido a todos, hombres y mujeres. Pero no con discursos, sino aquí, sentadas tranquilamente, cosiendo al sol. Dolores sabe mucho. En los ratos libres no hace más que leer libros, que luego nos da a nosotras para que tengamos instrucción, que buena falta nos hace.
-¿Y qué vida hace Dolores aquí?...
-Pues la de una obrera honrada y trabajadora como pocas. Ella y su marido son muy buena gente y muy buenos padres de familia, y luego que no pueden ver una necesidad, porque en seguida dan su pobreza al que lo necesite.
-¿Sacarán ustedes diputada a Dolores?...
-Votos sí que tenemos bastantes, porque en esta zona todos somos comunistas. Pero temo que Dolores no quiera ir al Parlamento porque ella quiere es vivir aquí, entre los obreros, siendo una trabajadora más. El día que hagamos nuestra revolución..., entonces sí que será lo que nosotras pidamos. Créame usted, Dolores va a ser la Lenina de España...

A NOSOTRAS NOS DA IGUAL
   Por toda España hay repartido muchos millares de mujeres afiliadas a la organización política que se llama Acción Popular. La gente las cree monárquicas, pero lo cierto es que no actúan como tales. El partido de Acción Popular es conservador, pero no le preocupa mucho la forma de Gobierno. Si la República les garantizara que cumpliría los postulados fundamentales de su programa, serían republicanas.

La señorita ingeniero, Pilar Careaga, en un  acto politico.

   En Extremadura, una señora de las que más han trabajado por el partido me dijo:

-Nosotras comprendemos que la restauración sería una calamidad.
-¿Entonces son ustedes republicanas?
-Le diré a usted. Republicanas de esta República, desde luego que no. Ahora bien, si se respetase la religión, el clero, la propiedad privada y se nos asegurase el orden tal y como nosotras lo entendemos, nos daría igual que el señor que habita en Palacio se llamase rey o presidente de la República.

LAS MARGARITAS
   Las mujeres monárquicas de verdad, las que ponen su esfuerzo al servicio de la restauración, son las afiliadas al partido tradicionalista. Las margaritas, como se les llama en Vasconia.



La presidenta de las margaritas,
Doña Felisa Lezama Leguizamon.
-Sencillamente, en recuerdo de doña Margarita de Borbón, esposa de don Carlos. Hace años se fundó en Bilbao una agrupación, de mujeres solamente para fines benéficos que se llamó La Margarita, por lo que antes he dicho. Hoy subsiste nuestra organización, ya con carácter político e incorpora al partido tradicionalista.-¿Por qué ese nombre?- pregunté a la presidenta.
-¿Son ustedes muchas?.
-Muchísimas; más en Vizcaya que en ninguna parte. Sin embargo, ahora se están constituyendo grupos de margaritas en toda España.
—Para usted, lo principal es la restauración, ¿verdad?
—Sí, pero en ningún caso restauraremos a la familia destronada. Nuestro rey es don Alfonso Carlos, que ha heredado de don Jaime el derecho a la corona de España. Nosotras, mejor dicho, el partido tradicionalista, es el heredero del antiguo carlismo con idéntico programa.

Las margaritas de Baracaldo.
   Estos son, lectores, los partidos y las mujeres que mañana van a intervenir por vez primera en la contienda política.

Publicado el 22 de Abril de 1933 por Josefina Carabias

en La Estampa.